Pertenecer a los selectísimos fondos del Museo del Prado no
está al alcance de cualquiera, por eso nos ha parecido procedente recordar que
San Esteban tiene un hueco en esa magna colección y desde hace ya casi siglo y
medio. El cuadro titulado “San Esteban de Pravia”, un óleo sobre tabla de 44
cm. de alto y 25 de ancho, fechado en 1885 y firmado por Casto Plasencia, fue
adquirido a su autor por la cantidad de 1.000 pesetas de la época. La propuesta
de compra partió del Director General de Instrucción Pública y Bellas Artes
que, con fecha 12 de junio de 1885, solicitó al Director del Museo Nacional del
Prado una tasación de la obra. Este, al día siguiente, responde a la consulta y
la tasa en las mencionadas 1.000 pesetas. El precio era, sin duda, muy elevado,
si pensamos que un obrero de la época recibía un salario diario de 2,5 pesetas;
necesitaría, por tanto, trabajar 400 días, un año largo, para poder pagar ese
importe. Adquirido el cuadro, pasó a formar parte de El Prado.
A Casto Plasencia seguimos recordándolo en San Esteban como titular de una de sus calles y, de forma menos explícita y conocida, gracias a un personaje literario que se inspira en él. Clarín escribió un cuento titulado Doña Berta, terminado en 1890, con el que, en opinión de Javier Barón Thaidisgmann, homenajeaba al pintor alcarreño, al que Clarín trató personalmente y cuya pintura admiraba por su naturalismo estilizado y algo bucólico. Un personaje del cuento es un pintor apellidado Valencia, que evocaría a Plasencia por su aspecto moreno, fuerte, de mucha barba, con ropas desaliñadas pero buenas, por su talante amable y simpático y, sobre todo, por los cuadros que pintaba, con “naturaleza rica, risueña pero misteriosa, casi sagrada, y figuras dulces, entrañables, tristes o heroicas, siempre modestas, recatadas… y sanas”. Y otro personaje del cuento se llama Casto, como Plasencia, y se apellida Pumariega. Demasiadas semejanzas para ser una casualidad.
Sirvan también estas líneas de recuerdo y homenaje al maestro de los pintores de la colonia y, en general, a todos ellos, de cuyas obras volveremos a hablar alguna que otra vez.
Juan José García González - Javier García Alonso
Bibliografía
Página web del Museo del Prado.
Barón Thaidigsmann, Javier (coord.), Clarín y su tiempo. Exposición conmemorativa del centenario de la muerte de Leopoldo Alas (1901-2001), Oviedo, 2001.

Estuve en la casa de Sorolla en Madrid convertida en museo…de niña oí hablar mucho de Sorolla de lo amigo que era de Tomás García Sampedro. En el museo ví la playa de Aguilar con cuadros con su familia y cuadros con mujeres de Muros pintados por García Sampedro y por Sorolla…las que yo conocí era Altina la pelona y su hermana Eugenia y había alguna más que yo no conocí. En el museo Del Prado también ví muchos cuadros de Sorolla pero me gustaron más en el museo de su casa…me parecían más familiares.
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