sábado, 24 de octubre de 2026

LA ORIENTACIÓN DE LAS IGLESIAS Y CAPILLAS DE NUESTRO CONCEJO

Mientras que la orientación de las mezquitas hacia La Meca es un hecho ampliamente conocido, la de los templos cristianos suele pasar desapercibida. Sin embargo, la arquitectura cristiana también ha estado sujeta a estrictas normas canónicas que, lejos de ser fijas, fueron evolucionando y transformándose a lo largo de los siglos.

En textos cristianos antiguos ya se indicaba que los centros de culto debían estar orientados al Este (lugar por donde “nace” el Sol), quedando tanto los fieles como el sacerdote orientados en aquella dirección. Hay que recordar que en la antigua liturgia celebrada hasta el Concilio Vaticano II, el sacerdote oficiaba la misa de espaldas a los fieles (ad orientem). Será el Papa Pablo VI quien generalizará en 1970 la celebración versus populum (con el sacerdote de cara al pueblo).

En los últimos años, diversos especialistas en arqueoastronomía han comenzado a estudiar la orientación de las capillas e iglesias analizando las similitudes y diferencias entre ellas.

En la actualidad existen en el concejo de Muros de Nalón dos iglesias, la de Santa María de Muros y la de San Esteban.


La construcción de la actual iglesia de San Esteban en 1962, motivó poco tiempo después, la fundación de la Parroquia de San Esteban de Pravia en 1966, independizándose de la de Santa María de Muros, la cual continúa hoy en día congregando a los vecinos de Muros y Somao. Descartamos por tanto el estudio de la orientación de la iglesia de San Esteban, al estar recientemente construida con un interés funcional de accesibilidad en una localización paralela a la calle Teresina.

De la misma forma también podemos descartar la capilla de Roque, actualmente desacralizada y que es el Centro Cultural Tito Fernández. Tal y como contamos en otra entrada previa, esta capilla fue construida a principios del siglo XX por causa de la demolición de la antigua capillina de San Esteban durante la construcción de las vías que llevaban el carbón a los cargaderos.

Imagen del óleo “La Capilla de la aldea” de Marcelina Poncela

De la antigua capillina tan solo se conocen dos fotografías y diversas obras de arte firmadas por miembros de La Colonia, por lo que resultaría arriesgado hoy en día calcular su orientación.

Cuestión similar sucede también con la capilla del Espíritu Santo, la cual no ocupa el lugar original de la antigua, la cual estaba situada más cerca del acantilado.

Según las indagaciones de D. Félix González-Fierro, existieron en el núcleo de Muros otras dos capillas que desgraciadamente también han desaparecido. Gracias a planos de las propiedades del Marqués de Muros, sabemos que una de ellas, la Capilla del Carmen, estaría posiblemente situada en el margen Norte de la recta de La Casona.

Plano antiguo de las propiedades del Marqués de Muros, extraído del libro Jardines Clásicos de Asturias, de José Valdeón Menéndez.

La otra capilla citada por Fierro estaría en el barrio de La Pumariega, si bien nunca ha sido localizada.

Una vez descartadas del estudio la iglesia de San Esteban y las capillas de San Esteban, el Espíritu Santo, La Casona y La Pumariega, tan solo podríamos analizar dentro de nuestro concejo la iglesia de Muros y las capillas de Copacabana y del Campo del Palacio.

La Iglesia de Santa María de Muros está datada en época altomedieval y reedificada en el siglo XII. Posteriormente ha sufrido múltiples reformas y ampliaciones, como la que a finales del siglo XIX derribó la antigua espadaña para poder construir la actual torre, avanzando sobre la plaza en el lugar en el que existía un cabildu.

Antigua imagen donde se aprecia la original espadaña que sustentaba las campanas y el reloj, así como el cabildu

Debido a la antigüedad de la iglesia de Muros, resulta de interés estudiar su orientación. La nave principal tendría un azimut (orientación respecto al Norte geográfico) de 82º sexagesimales, cantidad similar a la que tiene la capilla de Copacabana (78º). Se percibe en esta última una clara determinación por querer mantener esa dirección (a diferencia de lo que sucedía con la iglesia de San Esteban), puesto que por delante de Copacabana pasa un camino público con el que hace chaflán.

Imagen donde se aprecia cómo la alineación de la capilla de Copacabana no coincide con el camino público que pasa por delante

Tanto la iglesia de Muros como la capilla de Copacabana rondan los 80º de azimut, dirección ligeramente inferior a la orientación Oeste-Este. González García y Belmonte demostraron una desviación en la orientación similar en las iglesias prerrománicas asturianas.

Caso diferente es el de la capilla del Campo del Palacio. Su orientación, en torno a los 300º resulta anómala dentro de las orientaciones habituales fijadas por las normas de la Iglesia. Podríamos elucubrar acerca de dicha dirección, como por ejemplo justificando que en ese punto es donde se pone el sol (ocaso) el 13 de junio, festividad local de San Antonio. Sin embargo, debemos recordar en primer lugar que dicha capilla no tendría la advocación de San Antonio, sino que originalmente fue conocida como la de Santa Eulalia de Mérida (con fiesta el día 10 de diciembre) y puntualmente también como Santa Regina (su festividad es el 7 de septiembre).

En segundo lugar, creemos que el hecho de que se buscase una orientación tan contradictoria con las normas canónicas podría explicarse analizando el lugar y época de construcción de la capilla, la cual fue edificada físicamente dentro del complejo del Palacio de Valdecarzana, hoy en día dividido por la antigua carretera N-632. Además, si atendemos al Catálogo Urbanístico del concejo, la capilla dataría del siglo XVIII. En ese momento, con el declive del teocentrismo y la flexibilización de las normas eclesiásticas, entendemos que el Marqués de Valdecarzana se tomó la licencia de construirla orientada hacia la entrada del palacio, desatendiendo los preceptos canónicos tradicionales.

Detalle de la orientación de la capilla respecto de la puerta del palacio.

Es más que probable que en dicha alineación haya existido en el pasado un camino que diera acceso directo a la capilla, y que podría tener relación también con las multitudinarias bendiciones del día de Ramos que al menos desde 1774 allí se celebraron.



Dentro de la parroquia de Santa María de Muros, pero fuera del concejo estaría también la capilla de Somao, la cual tiene una dirección Oeste-Este pura, sin desviación alguna hacia el Norte. La actual capilla de Somao fue erigida entre finales del siglo XIX y principios del XX, impulsada por el mecenazgo indiano, demoliendo la antigua capilla sobre la que tampoco tenemos certeza sobre la orientación.  


Antigua capilla de Somao



Javier García Alonso – Juan José García González

 

Bibliografía:

Catálogo Urbanístico. Web del Ayuntamiento de Muros de Nalón (consultado el día 02/09/2026).

Díaz del Riego, Edmundo, "Una ermita y una iglesia", La Ilustración Asturiana. Edición facsímil, Ediciones La Cruz de Grado, 2009, pág 75. Originalmente publicado en mayo de 1904.

González-Fierro, Félix, Muros de Nalón, Oviedo, Instituto de Estudios Asturianos, 1953.

González-García, A. C., & Belmonte, J. A., “The Orientation of Pre-Romanesque Churches in Spain: Asturias, a case of power re-affirmation”, Nexus Network Journal, 17(2), 353–377. https://doi.org/10.1007/s00004-014-0231-7

Urrutia-Aparicio, Maitane; González-García, A. César y Belmonte, Juan Antonio, “Ad orientem: Las iglesias románicas del Camino Francés en los reinos de Castilla y León bajo la perspectiva de la Astronomía Cultural*”, Arqueología de la arquitectura, enero-diciembre 2021, e122, pág. 8. https://arqarqt.revistas.csic.es/index.php/arqarqt/article/view/284



sábado, 10 de octubre de 2026

ACTO DE HERMANAMIENTO DE JOVELLANOS Y MUROS DE NALÓN

En la mañana del pasado 12 de agosto, el día del famoso eclipse total de sol que, lamentablemente, no pudimos contemplar en nuestro municipio por estar el cielo completamente nublado, tuvo lugar, en el marco de la 69ª Feria Internacional de Muestras de Asturias, en Gijón, el acto por el que el Ayuntamiento de Muros de Nalón se hermanó con el ilustrado gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos, representado por la Fundación Foro Jovellanos del Principado de Asturias, organizadora del acto.

“Retrato de Jovellanos en el arenal de San Lorenzo”. Cuadro pintado por Francisco de Goya. Colección del Museo de Bellas Artes de Asturias.

La Fundación, como se indica en su página web, “fue creada para estudiar y difundir el pensamiento de Jovellanos y hacerlo útil para la Sociedad de hoy”. Con sede en Gijón, desde 1995 viene realizando un amplio programa de actividades, así como un intenso programa editorial, tanto de monografías como de publicaciones periódicas. Entre ellas podría destacarse la concesión del Premio Internacional de Investigación “con la finalidad de promocionar e impulsar la investigación dentro del ámbito científico sobre una serie de temas que se circunscriben no solamente al propio personaje, sino a su época, Asturias, España e Hispanoamérica”.

Estos actos de hermanamiento de municipios asturianos con Jovellanos tienen ya una tradición de varios años; los anteriores hermanamientos fueron con Cangas del Narcea (2025), Lena (2024), Salas (2023) y Oviedo (2021), por citar solo los últimos. Se basan en vínculos históricos entre Jovellanos y esos municipios, bien de índole familiar o porque Jovellanos haya escrito sobre ellos, y se pretende que ayuden a difundir el espíritu emprendedor y de amor a su tierra del ilustrado gijonés, sin duda uno de los personajes más relevantes de la historia de Asturias. El propio director del Foro, Orlando Moratinos, destacó este hermanamiento como una forma de "fortalecer la cooperación, el respeto mutuo y el compromiso con la preservación de nuestra historia común". 

El acto comenzó a las 12:00 horas con una ofrenda floral ante el busto de Jovellanos, que se encuentra en la puerta principal del recinto ferial. A continuación, tuvo lugar el acto institucional, que se celebró en la Sala Anfiteatro del edificio de la Cámara de Comercio de Gijón, en el que intervinieron D. Ignacio García-Arango Cienfuegos-Jovellanos, Presidente de la Fundación Foro Jovellanos y descendiente directo de un sobrino de Jovellanos; D. Félix Baragaño Suárez, Presidente de la Cámara de Comercio de Gijón; D. Celestino Novo Naves, Alcalde de Muros de Nalón; D. Juan José García González, Cronista oficial de Muros de Nalón; y D. Gilberto Villoria, Concejal de Infraestructuras Urbanas y Rurales del Ayuntamiento de Gijón.


Cada uno de estos ponentes, con el punto de vista de sus vivencias personales o de su experiencia profesional, fue estableciendo las conexiones, más o menos directas, entre Jovellanos y el concejo murense, con especial mención del puerto de San Esteban.

El presidente de la Fundación, ingeniero de caminos de profesión y por ello conocedor de las vías de comunicación del Principado, al igual que su antepasado, que las recorría dejando en sus diarios de viaje noticias de su estado, trajo a la memoria cómo una de las primeras obras en las que intervino fue la carretera entre Soto del Barco y Muros. Fue él también quien mencionó que el 27 de junio se dio a conocer el fallo del Premio Internacional de Investigación Foro Jovellanos en su XXV edición, que recayó en el trabajo titulado “Casto Plasencia y la Colonia Artística de Muros de Nalón”, fruto del trabajo de la historiadora vallisoletana María Dolores Cid Pérez. Aprovechando que se encontraba entre el público asistente al acto la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Dª. Vanessa Gutiérrez, le sugirió la organización de una exposición dedicada a la obra artística de la Colonia que pudiera coincidir con el acto de presentación de la obra de investigación galardonada con el premio. En una entrevista concedida después del acto al diario El Comercio la consejera declaró: «Garramos pela pallabra la propuesta y vamos a intentar dar pasos hacia ponerla en marcha lo más pronto posible». Sería fantástico que esta iniciativa se hiciera realidad a la vuelta de unos meses.

Félix Baragaño, presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, poniendo como ejemplo la impresión que el puerto de San Esteban dejó en Jovellanos en su visita por la zona y su predicción de que podría llegar a ser “uno de los mejores puertos de Asturias y acaso de toda la costa cantábrica”, resaltó la capacidad de Jovellanos para observar Asturias; esa observación reflejaría sus dotes para analizar el territorio y detectar sus posibilidades de futuro. Según Baragaño, Jovellanos conseguía relatar lo que veía y contar las posibilidades del lugar poniendo por delante «el interés común» y el desarrollo de Asturias. El mismo autor consideró también que Jovellanos tenía claro que el futuro de la región pasaba por ser cambiada.

El alcalde de Muros de Nalón, Celestino Novo, tras agradecer a los miembros del Foro la propuesta de hermanamiento, hizo un repaso por los hitos principales de la vinculación del concejo con Jovellanos. Puso de relieve su "increíble visión y análisis del territorio" y su preocupación por mejorar las comunicaciones y favorecer el desarrollo industrial de Asturias. Aprovechó también su intervención para pedirle a la consejera su colaboración en la propuesta previamente realizada de una exposición de las obras de la Colonia de Muros.

El cronista oficial de Muros fue repasando con cierto detenimiento los tres aspectos en los que más claramente se establecen los vínculos entre Jovellanos y el concejo de Muros de Nalón:

  • Una vinculación familiar muy directa, pues la abuela materna de Jovellanos era doña Francisca de Miranda Ponce de León y Trelles, hija de los marqueses de Valdecarzana, que nació en Muros en el palacio de sus padres.
  • El testimonio que, a raíz de un recorrido por las tierras del Coto de Muros el 27 de julio de 1792, dejó Jovellanos por escrito en sus Diarios, en el que va mencionando lugares y personajes. Es ahí donde Jovellanos menciona el puerto de “San Esteban de Boca de Mar”, al que describe como “un maleconcillo pequeño. Si se limpiase esta barra (…) pudiera hacerse aquí uno de los mejores puertos de Asturias y acaso de toda la costa cantábrica”.
  • El proyecto de hacer navegable el Nalón desde Laviana a San Esteban para transportar el carbón en chalanas hasta el puerto. Jovellanos se oponía a este proyecto en favor de la Carretera Carbonera, desde Langreo a Gijón, que acabaría realizándose más tarde, cuando fracasó, tras pocos años de vida, la navegación por el Nalón.

En futuras entradas de nuestro blog hablaremos con más detalle de estas cuestiones, que creemos pueden ser de interés.

Gilberto Villoria cerró el acto destacando la importancia de mantener vivo el legado de Jovellanos, en la idea de que el patrimonio no solo ha de ser conservado, sino que debe ponerse al servicio del progreso de la sociedad. 

El broche final de un acto tan entrañable y relevante para nuestro municipio fue puesto con la interpretación del himno de Asturias por parte del jovencísimo y brillantísimo gaitero murense Carlos Soto, que había intervenido previamente durante la ofrenda floral y en el pasacalle hasta el salón de actos.

Juan José García González – Javier García Alonso




sábado, 8 de agosto de 2026

CONSEJOS PARA VER EL ECLIPSE EN MUROS DE NALÓN

Este próximo miércoles acontecerá sobre nuestro concejo un suceso excepcional: un eclipse solar total, que por su infrecuencia ha levantado gran expectación. Desde 1905 no se producía un eclipse solar total en estas latitudes y, tristemente, será muy difícil que podamos ver el siguiente.

Los que ya tenemos algunos años recordamos el eclipse parcial que vivimos el 11 de agosto de 1999. Al no ser total, aquel día no pudimos percibir los fenómenos ópticos que ahora confiamos poder captar. La cobertura del Sol rondó el 80%, lo que nos permitió apreciar la sensación de oscuridad y el cambio en el comportamiento de los animales que nos rodeaban, siendo lo más significativo de aquel momento el comienzo del canto de los pájaros a medida que el Sol comenzaba a aparecer.

El eclipse de 1999 se produjo hacia el mediodía, con el Sol en lo alto, lo que facilitó la observación de sus efectos: una rápida disminución de luz, descenso de las temperaturas, cambios de presión, variación de los vientos, etc. En cambio, el eclipse del próximo miércoles sucederá en torno a las 20:30. Al estar el astro rey tan bajo (a unos 10º), se atenuarán los fenómenos que apreciamos en 1999. Además, a esa hora se pueden plantear dificultades atmosféricas como brumas marinas o nubes, que podrían complicar su observación debido a su cercanía con el horizonte. En el peor de los casos, si el cielo estuviera cubierto, quizás tengamos el consuelo de presenciar un firmamento rojizo, similar al de las clásicas puestas de Sol que solemos contemplar desde La Atalaya o el Espíritu Santo.



Esta altura del Sol también debemos tenerla en cuenta para la elección del lugar desde el que verlo. Como todos sabemos, debemos optar por lugares con horizonte despejado hacia el Oeste. En algunos ámbitos se ha recomendado la Playa de Aguilar como lugar de observación. Indudablemente, el paraje natural de Aguilar sería un gran escenario para el acontecimiento. Sin embargo, el hecho de contar con un escaso horizonte hacia el Oeste, producido por la altura delos acantilados, debería hacernos valorar otros lugares de observación dentro del concejo.



En rojo se muestra el esquema de horizonte de la Playa de Aguilar, el cual es muy amplio tan solo en dirección Norte.

En caso de querer verlo desde Aguilar, recomendamos colocarnos lo más cerca posible de El Náutico, tal y como hacen todos los asiduos de Aguilar en los meses de septiembre y octubre, evitando las tempranas sombras de la tarde.

No debemos olvidar observar el eclipse con gafas protectoras homologadas, las cuales deberían tener el certificado ISO 12312-2. Los oftalmólogos no cesan de avisarnos estos días de los riesgos de lesiones retinianas por la observación del Sol.

Una vez que el miércoles, a partir de las 19:30, estemos bien posicionados, con un cielo despejado y contando con las preceptivas gafas homologadas, ¿qué es lo que podríamos apreciar durante el eclipse?

Al igual que sucede en todos los eclipses solares, es previsible que apreciemos el apaciguamiento de los pájaros en la fase de oscurecimiento y la vuelta a la actividad a medida que vaya iluminándose. Sin embargo, al producirse el eclipse a una hora tan tardía, sería de esperar que no les afectase en exceso a los animales.



Visibilidad total y parcial del eclipse. Fuente IGN.

Durante la fase de oscuridad el Sol no incidirá directamente sobre nuestro territorio al interponerse entre nosotros la Luna. No obstante, la oscuridad no será absoluta: en los horizontes Norte y Sur se percibirá el resplandor solar de las zonas adyacentes al recorrido de la sombra. Este fenómeno difiere de un atardecer convencional —donde la luz disminuye de forma gradual hacia el Oeste—, lo que puede generar una sensación inusual en estas latitudes.

Sin embargo, la gran diferencia con el eclipse de 1999 van a ser los efectos ópticos que se podrían apreciar si la meteorología nos respeta.

El mayor espectáculo será la corona solar, la cual observaremos tan pronto como llegue la oscuridad total. La potencia del Sol es tal que basta un destello mínimo para eclipsar la corona solar. Por ello, cuando desaparezca el último rayo solar, asistiremos a un prodigio visual único. Nuestra atención quedará atrapada por ese majestuoso anillo de fuego que abraza la silueta oscura de la Luna. Una transición mágica, como si un interruptor cósmico apagara la luz directa del día para activar un sutil resplandor de la Luna.




Simulación de la corona solar que podríamos observar el miércoles 12 de agosto. Desarrollada por el Instituto de Astrofísica de Canarias en colaboración con el grupo de investigación Predictive Science Inc. (PSI, San Diego, California).

Durante los escasos 2 minutos de oscuridad total, será el único momento en el que podremos ver esa aureola solar de las capas más externas del Sol. La corona tiene en su perímetro diferentes tonos de intensidad debido al campo magnético solar.

Asimismo, durante la totalidad podrían avistarse protuberancias solares, descritas habitualmente como lenguas rojizas que brotan del astro rey. El Sol es una gigantesca esfera de plasma a millones de grados de temperatura en su corona, capaz de expulsar estas llamaradas que se extienden a lo largo de miles de kilómetros en el espacio.

En tonos rojizos las protuberancias solares

Los astros no paran de moverse, por lo que tan pronto como aparezca el primer rayo de Sol por el otro lado de la Luna, dejaremos de percibir la corona solar.

Inmediatamente antes o después de la fase de totalidad se podrían percibir dos efectos ópticos: las perlas de Baily y el anillo de diamante.

El anillo de diamante ocurre cuando el primer o el último rayo de Sol produce un destello brillante sobre el borde oscuro de la Luna, simulando una joya resplandeciente.


Anillo de diamante

Las perlas de Baily constituyen un fenómeno similar, generado en este caso por la variable topografía de la Luna. Se manifiestan cuando la luz de Sol logra filtrarse por los profundos valles y cráteres de nuestro satélite.


Las perlas de Baily varían en cada eclipse.

Actualmente, la visibilidad del eclipse en nuestro concejo dependerá de las condiciones meteorológicas. Aun así, os recordamos los horarios clave: a las 19:30 la Luna comenzará a cubrir el disco solar, iniciando una fase parcial que se prolongará casi una hora. A las 20:26 se alcanzará la totalidad, un periodo de oscuridad completa que durará poco menos de dos minutos. Posteriormente, el Sol reaparecerá de forma gradual durante 50 minutos hasta las 21:20, dando paso al ocaso definitivo a las 21:32. Dado que el fenómeno ocurrirá a muy baja altura, os aconsejamos buscar un punto de observación elevado y con el horizonte totalmente despejado hacia el Oeste para evitar que las montañas u obstáculos oculten el final del eclipse.

Desde nuestro blog, esperamos que lo disfrutéis como lo que es, un momento único de los miles de instantes irrepetibles que tenemos en nuestro día a día.

 

Javier García Alonso - Juan José García González

 

Bibliografía:

“Del primer contacto a las perlas de Baily para llegar a la corona, las cuatro fases del Eclipse Total de Sol”, blog del Instituto de Astrofísica de Canarias IAC, https://www.iac.es/es/blog/vialactea/2026/07/del-primer-contacto-las-perlas-de-baily-para-llegar-la-corona-las-cuatro-fases-del-eclipse-total-de [22/07/2026]

Visor Eclipse 2026 (Ministerio de Ciencia, innovación y universidades. https://visor.trioeclipses.es/#ign

Simulador heywhatsthat. https://www.heywhatsthat.com/

 


sábado, 27 de junio de 2026

LA CREATIVIDAD DE MARCELINA PONCELA EN EL BAJO NALÓN

El interés patrimonial de nuestro concejo no se circunscribe a los bienes tangibles que nos encontramos en el puerto de San Esteban, en el Palacio de Valdecarzana o en el conjunto arqueológico de Veneiro. En Muros de Nalón tenemos la suerte de haber dado nombre y cobijo a una de las más importantes colonias artísticas de finales del siglo XIX.

Aquellos artistas, agrupados en torno a Casto Plasencia y cuyo anfitrión era el murense Tomás García Sampedro (Don Tomás tal y como era conocido por sus vecinos), inmortalizaron en sus obras diferentes lugares del Bajo Nalón. Así, tenemos firmados multitud de cuadros que reflejan bonitos paisajes, bellas campesinas en sus tareas habituales, el caserío tradicional murense, todo lo cual resulta una magnífica herramienta para el conocimiento de la época, además de disfrute artístico al contemplar dichas obras.

Sorprende gratamente encontrarnos dentro de la Colonia de Muros a la joven artista de origen vallisoletano Marcelina Poncela Ontoria (1864-1917). En primer lugar, porque en una sociedad donde la mujer vivía a la sombra del hombre, el arte no era una excepción. Marcelina pertenecía al escaso grupo de mujeres que en el siglo XIX podían formarse artísticamente. Del trabajo de María Dolores Cid Pérez, Retrato de Marcelina Poncela, podemos concluir que nuestra pintora perteneció al reducido 3 o 4 por ciento de estudiantes femeninas de la época. Pero las limitaciones de estas artistas no eran solo de cantidad, sino que también estaban afectadas por la calidad de la enseñanza artística, al tener restricciones para estudiar asignaturas como Anatomía Pictórica o Dibujo del Natural. Curiosamente, el Dibujo del Natural es la técnica que va a caracterizar intrínsecamente a los pintores de La Colonia y, quién sabe, si el principal motivo por el que Poncela vino a nuestro concejo a formarse.

Entendemos que Marcelina, pese a las limitaciones de género que sufrió, acudió a la Colonia de Muros como una más de los coloniales, quienes eran mayoritariamente sus compañeros en la Escuela del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Bajo la perspectiva de género, la integración de una pintora en un colectivo artístico como el de La Colonia resulta sumamente gratificante desde la óptica actual. Además, la calidad artística de Marcelina ha permitido plasmar magníficamente la belleza de nuestra zona. Ahí reside quizás la grandeza de la Colonia de Muros, en las múltiples obras realizadas por diferentes creadores que generan una variada riqueza artística en un lugar tan pequeño como nuestro concejo.

 Hoy nos hemos fijado en un cuadro de Marcelina Poncela denominado “Puerto de San Esteban”, un óleo sobre lienzo (52x79) firmado en 1892 entre Asturias y Madrid.


Como decíamos, no es la única gran obra de Marcelina ambientada en el concejo, puesto que dispone de otras muchas, como la que retrata la antigua capilla de San Esteban en 1888, y que ganó el premio de Primera Clase en el concurso de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción en Valladolid de ese mismo año.




Sin embargo, hemos decidido analizar el cuadro del puerto de San Esteban porque creemos que internamente tiene una estructura que trasciende la mera toma de un paisaje, para convertirse en una composición artística significativa.

Poncela divide el cuadro en dos partes bien diferenciadas. En la mitad izquierda pinta el acantilado del Espíritu Santo, las peñas de la zona de El Garruncho y La Guardada y al fondo parece retratar el primer tramo del dique del Oeste, todo lo cual le permite dar profundidad a la obra en contraste con la zona cercana en la que pinta el río y una barca. El último elemento de esta parte izquierda serían los postes y mástiles clavados en la arena, y que en aquella época eran utilizados por los pescadores para secar las redes.


Esta perspectiva estaría tomada desde la zona de la actual rula de L´Arena y orientada en dirección Norte, a diferencia de la parte derecha del cuadro, la cual estaría tomada aproximadamente desde el mismo lugar, pero en dirección Sur.

Lo inmortalizado por Marcelina en la parte izquierda del óleo ha quedado también plasmado en las exclusivas y escasas fotografías tomadas en aquella época, como por ejemplo las de los fotógrafos amateur Edmundo Lacazette (veraneante de L´Arena) y Manuel Gimeno, quienes retrataron las barcas de los pescadores atracadas en L´Arena.

Fotografía de L´Arena en 1897 tomada por Edmundo Lacazette.

En la fecha en la que Marcelina frecuentó nuestro concejo con la Colonia (1888, 1889 y 1890), el primer tramo del dique del Oeste ya estaba en construcción desde 1881, apareciendo plasmado en otras obras de la artista, como por ejemplo el dibujo que a continuación reproducimos fechado en 1893.

“Sardinera” M. Poncela, 1893, Círculo de Bellas Artes (Madrid)

 También aparece en la obra la peña anexa al Pozo del Garruncho. Curiosamente dicha peña tiene un perfil agreste muy característico que Marcelina recrea en su pintura. Sin embargo, dicha forma no se aprecia desde el lugar donde se dibujó el cuadro al Sur, sino desde el Este en la zona de la Playa de los Quebrantos.


Fotografía de L´Arena en 1897 tomada por Edmundo Lacazette.

Respecto de la parte derecha del cuadro, estamos seguros de que el análisis en detalle de dichos montes resultará familiar para los vecinos del Bajo Nalón puesto que lo pintado se corresponde con los montes pravianos de El Monteagudo (hoy difuminado por los pinos) y Santa Catalina. A sus pies reproduce en un verde más claro el barrio murense de La Casilla, hoy en día plagado de árboles pero que hasta los años ochenta del siglo pasado eran prados y erías, tal y como figuran en la pintura.



Estas dos perspectivas (hacia el Norte y hacia el Sur) son fusionadas magníficamente por Marcelina utilizando la arena y el agua, creando una lengua de tierra ficticia que ha generado dudas sobre su existencia en algunos comentarios previos del cuadro. En anteriores entradas ya comentamos la existencia de “taros” o“llaínes” en diferentes lugares del estuario . No obstante, y a tenor de todo lo dicho anteriormente, debemos descartar que Marcelina estuviera pintando en la lengua de arena.

La hipótesis de la división del cuadro en dos partes se refuerza por la realidad existente, puesto que sabemos que más al Norte de la playa de los Quebrantos solamente está el Mar Cantábrico, y no los montes dibujados en el cuadro.

No estamos tan seguros respecto del momento y lugar en el que Marcelina realizó la obra. Los pintores de La Colonia solían pintar con la técnica “del natural”, que consistía en salir con unos básicos útiles de pintura a cualquier lugar donde realizar en la mayoría de las ocasiones un boceto o esquema. Posteriormente, lo finalizaban o copiaban en el estudio. A tenor de la fecha y el lugar de la firma, cabe la posibilidad de que esta obra fuera realizada parcial o íntegramente en Madrid tres años después de la muerte de Casto Plasencia, lo cual nos hace ver la influencia que tuvo el Bajo Nalón en los comienzos de la obra artística de Marcelina.

Desconocemos datos acerca del alojamiento de Marcelina en el Bajo Nalón durante los tres veranos que pasó en nuestro concejo, si bien sabemos (Cid Pérez, pág. 122) que su estancia se alargaba desde mediados de julio hasta principios de septiembre. Quizás alguien pueda aportar más información al respecto.

 Javier García Alonso – Juan José García González

 

Bibliografía:

Cid Pérez, María Dolores, Retrato de Marcelina Poncela, Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, 2019.

Miranda Costales, José Carlos, Ellas en la Colonia Artística de Muros, Facebook, 18 de junio de 2025, https://www.facebook.com/josecarlos.mirandacostales

Crabiffosse Cuesta, Francisco, Edmundo Lacazette y Manuel Gimeno. Una hermandad fotográfica en Asturias, 1891-1901, Gijón, Muséu del Pueblu d’Asturies, 2021.


sábado, 13 de junio de 2026

NOTICIA HISTÓRICA DEL "MARQUESADO DE MUROS" (I). BIOGRAFÍA DEL PRIMER MARQUÉS DE MUROS Y ORIGEN DEL TÍTULO.

La primera persona en ostentar el título de Marqués de Muros fue don Constantino Fernández-Vallín y Álvarez-Albuerne, que nació en La Habana el año de 1830. Era hijo de D. José María Fernández-Vallín y García-Jove, de San Esteban, y de doña Rosa Álvarez-Albuerne y de la Torre, nacida en La Habana, aunque de padres también asturianos, oriundos de la zona de Luiña.

A los diez años fue enviado a realizar sus estudios a la ciudad suiza de Friburgo, al colegio que allí tenían los Padres Jesuitas, uno de los más famosos de Europa, donde estudiaban los hijos de las principales familias del viejo mundo. En 1846 se trasladó a Madrid para continuar estudios en su Universidad Central y un año más tarde regresó a La Habana, en cuya Universidad se licenció en Derecho en 1853.

En 1855 contrajo allí matrimonio con doña María de las Mercedes Alfonso Madán, perteneciente a una de las familias más influyentes y opulentas de Cuba, propietaria de varios ingenios azucareros.

En 1858 fue nombrado Agregado Diplomático a la Embajada de España en París, donde residió varios años, pero tuvo que abandonar la carrera diplomática en 1863 debido a una larga enfermedad. Tras pasar dos años en Cuba, regresó a Madrid en 1865 y allí empezó su vida política, afiliándose a la Unión Liberal. Cuando se produce en 1868 la revolución contra el gobierno de Isabel II, revolución conocida como “la Gloriosa”, don Constantino colabora con su fortuna y sus esfuerzos personales al triunfo de la misma, siendo uno de sus iniciadores y auxiliando desde los primeros momentos a sus amigos los generales Serrano y Dulce. En Asturias tuvo a su cargo, juntamente con el Marqués de Camposagrado y el brigadier Letona, la misión de secundar el movimiento revolucionario y lograr que se extendiese desde Galicia hasta nuestra región, Igualmente, junto con su hermano don Benjamín, fletó un vapor de nombre “Buenaventura” para que un grupo de emigrados revolucionarios pudieran viajar desde Cuba hasta Cádiz y sumarse allí a las fuerzas revolucionarias. En los primeros días de enfrentamientos, hacia el 26 de septiembre, don Benjamín, que era teniente coronel, fue detenido en la localidad cordobesa de Montoro, disfrazado y siendo portador de órdenes secretas para la guarnición que allí se encontraba. Se le formó un consejo de guerra y fue fusilado inmediatamente. Las tropas revolucionarias, al mando del general Serrano, vencieron a las realistas dos días más tarde en la batalla de Alcolea; la reina fue destronada y se exilió a Francia. El gobierno provisional nombró entonces a don Constantino Gobernador Civil de Asturias. Durante los meses que ejerció este cargo contó con la colaboración de un grupo de personas influyentes del Principado. Cuando juzgó que la provincia funcionaba con regularidad y que el orden estaba restablecido, consideró que podía ser más útil en Madrid y presentó la dimisión de su cargo como Gobernador; tuvo que reiterar esta solicitud de dimisión hasta en seis ocasiones, porque tanto el gobierno central como sus amigos y colaboradores le suplicaban que continuara en su cargo. Una vez que su dimisión fue aceptada, fue nombrado diputado por Asturias en la Cortes Constituyentes del año 1869. En varias ocasiones posteriores fue también diputado por la misma provincia, perteneciendo al Partido Liberal de Sagasta.

Una vez que Amadeo I de Saboya subió al trono de España, quiso rendir homenaje a don Benjamín Fernández-Vallín y así concedió el título nobiliario de Marqués de Montoro a su hermano y heredero don Constantino. Este, sin embargo, rogó que el título concedido fuera cambiado por el de Marqués de Muros, pueblo de sus antepasados, donde tenía ya su propia casa. Así pues, ostentó el título por el que lo conocemos desde entonces a partir del 17 de abril de 1871.

Amadeo de Saboya, rey de España de enero de 1871 a febrero de 1873, otorgó el título de Marqués de Muros a don Constantino Fernández-Vallín.

En los últimos años de su vida se alejó del ideario político de Sagasta e ingresó en el Partido Conservador de Cánovas del Castillo. Posada Herrera lo nombró, el 14 de diciembre de 1883, senador vitalicio, cargo que desempeñó hasta su muerte.

Falleció el día 5 de febrero de 1895 a las 6 de la tarde en su domicilio de la Calle Alarcón, 1, de Madrid. El Senado designó por sorteo a un grupo de doce senadores que compondría la comisión “para acompañar el cadáver del Excmo. Sr. Senador Marqués de Muros” a las 3 de la tarde del jueves 7 de febrero desde la casa mortuoria a la Estación del Ferrocarril del Norte para tomar rumbo a Muros, en cuyo Cementerio Municipal reposan sus restos, en su panteón familiar.

“Retrato del primer Marqués de Muros procedente de la Web del Senado de España”

A lo largo de su vida, su vinculación con Muros fue muy estrecha. Se sabe con seguridad que se desplazó a Muros desde París en el verano de 1861. Aproximadamente un año más tarde, compró a Nicolás Pulido Arcos la casa que había pertenecido en origen a la familia Álvarez-Baragaña. Realizó entonces una reforma de la misma sustituyendo puertas, balcones y entarimados y mandando construir un mirador en la cubierta y la torre posterior de ladrillo macizo rematada con un chapitel de zinc. Luego fue añadiendo a esta primera casa y finca otras fincas colindantes; algunas casas preexistentes fueron derribadas y sus propietarios alojados en otras nuevas. Poco a poco fue componiendo un espacio ajardinado que llegó a convertirse en un impresionante jardín, del que hablamos ya en una entrada anterior (pincha aquí para leerla). Para su trazado y organización contó con el jardinero luxemburgués Nicholas Feidt y, más tarde, con otro de origen francés, Jean Lebigot. La riqueza vegetal de la plantación era asombrosa.

(CONTINUARÁ)

Juan José García González – Javier García Alonso







sábado, 23 de mayo de 2026

LA PIEDRA DEL PUERTO

La piedra ha sido uno de los elementos fundamentales en la construcción del puerto de San Esteban. La diversidad de tipos y colores que nos podemos encontrar se podría explicar de forma sencilla por su procedencia, lo cual también podría indicarnos la época de construcción de cada muro o escollera.


En el Plano de la Ría de Pravia situada por observación la Punta de la Guardada, levantado en julio de 1786 por la Armada y firmado el 27 de noviembre de 1786 por Miguel de la Puente (capitán de fragata), ya aparece la ensenada de La Cantera, localizada en la pequeña bahía natural que existía entre la Plaza de Altamira y el cargadero nº 1.

Detalle del plano de Miguel de la Puente

También en el Mapa de la Toponimia Menor del concejo de Muros de Nalón recogimos en la subida del Candevillar el topónimo La Canterona, camino donde aún se aprecia la extracción de roca en diversos puntos de su recorrido.

Es de suponer que de estos dos lugares -y de otros no citados ahora- de San Esteban se hubiera extraído piedra para la construcción del antiguo embarcadero de San Esteban y las casas del pueblo.

La evolución desde el terreno natural que muestra el anterior mapa, hasta los muelles del puerto actual, se explica con el uso de millones de metros cúbicos de roca. Tan solo hay que pensar en los más de 5 kilómetros de muros y cantil que defienden a San Esteban de la subida del agua.

Pero, además, también debemos recordar que la grava y la arena (obtenidas a partir de la roca) son elementos necesarios para la producción de hormigón, como el utilizado ya en el primer tramo del Dique del Oeste a finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX. Desde ese momento el hormigón también ha jugado un papel fundamental en la estabilidad del puerto.


Fotografía del primer tramo del Dique del Oeste y el depósito de cientos de bloques de hormigón antes de ser lanzados al mar.

Entonces, ¿de dónde salió tanta piedra para la construcción del puerto? Tras la creación de la Junta de Obras del Puerto (JOP) en 1926, el Proyecto de Ampliación y Mejora obligó a continuar extendiendo el equipamiento portuario, no existiendo material suficiente en la zona para acometer dicho desarrollo. Las obras principales de mejora en ese momento se orientaban a diferentes lugares de San Esteban: por un lado, a la modificación y ampliación del dique exterior y, por otro, a la construcción del dique de encauzamiento del río. Tanto en un lugar como en el otro, el elemento principal a utilizar va a ser la piedra natural, lo que va a obligar a la Junta de Obras del Puerto a solicitar en abril de 1927 una concesión minera de la cantera de Peñamiel, dentro del concejo de Morcín y lindando con los de Riosa y Mieres.


En la cantera se aprecia el hueco de roca extraído para enviarla a San Esteban.

En la elección de la cantera de Peñamiel debieron jugar varios factores, siendo primordial el gran volumen a extraer, puesto que de ella estaba previsto sacar entre 2 y 4 millones de metros cúbicos de piedra. También debió ser importante la calidad de ésta, puesto que debía ser de gran calidad al estar sometida a factores externos que la degradarían. El tercer factor que sin duda resultó importante fue el transporte de la roca hace un siglo desde Morcín hasta San Esteban. Si bien la cantera estaba situada a 60 km de distancia, el hecho de que el ferrocarril Vasco Asturiano pasase por su perímetro facilitaba su transporte.

Pese a que la concesión de la cantera pertenecía a la JOP, era la Constructora Fierro, como adjudicataria de la obra, quien de forma efectiva la explotaba. Como el dique de encauzamiento del Nalón exigía menos condicionantes técnicos en su escollera, de la cantera de Peñamiel se conseguían rocas de tamaño suficiente para la obra. Sin embargo, para la construcción del segundo tramo del Dique del Oeste se precisaban (según el proyecto) piedras de más de 5.000 kg que dieran estabilidad al dique frente a las olas del mar. Por indicaciones de los ingenieros de la JOP se perfeccionó la técnica de extracción en la cantera, de cara a conseguir mayor cantidad de piezas de grandes dimensiones.

La de Peñamiel –nombre que podría estar motivado por la abundancia de colmenas en la zona- no fue la única cantera situada fuera de nuestro concejo, puesto que pocos años después de la concesión de ésta se planteó el proyecto de saneamiento de las marismas de La Junquera, en el cual fue necesaria la construcción de varios cientos de metros lineales de escollera.

La primera subasta de esta nueva obra quedó desierta precisamente porque ninguna empresa podía asegurar la puesta en San Esteban de la piedra extraída en la cantera de Peñamiel. Para hacer más fácil la segunda subasta, y teniendo en cuenta que dicha zona de La Junquera no está expuesta a las inclemencias del mar, se autorizó el uso de roca extraída tanto en la cantera de Peñamiel como en la del Piélago. Se trataba de facilitar el desarrollo de la obra puesto que el Piélago está situado a la salida del puente de La Portilla, en terrenos de Soto del Barco, lugar muy cercano a San Esteban y desde el que además podría transportarse dicha piedra en barcos.


La cantera del Piélago dio una característica caliza negra que contrasta por ejemplo con los tonos ocres de los muros de los cargaderos, cuya piedra sería posiblemente extraída en zonas cercanas. El nombre de esta cantera podría relacionarse con el latín PELAGUS > “piélago”, que en español es un sinónimo de “mar” y en asturiano tiene más bien el sentido de “remanso de un río”, “río”; cualquiera de las dos acepciones podría relacionarse con la ubicación de la cantera, cercana tanto al mar como al río, aunque más cerca de este.

En época más reciente se extrajeron también del concejo de Soto del Barco grandes cantidades de roca durante las obras de mejora del puerto y construcción de las piscinas de agua salada. El abundante hormigón utilizado en dichas obras fue hecho con áridos procedentes de la cantera del Sato, situada al lado de La Florida.

Javier García Alonso – Juan José García González

 

Bibliografía:

García Alonso, Javier, Mapa de la Toponimia Menor del concejo de Muros de Nalón, Muros de Nalón, 2022.

García Arias, Xosé Lluis, Toponimia Asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, Oviedo, Ed. Prensa Asturiana – La Nueva España, 2005.

Junta de Obras del Puerto de San Esteban de Pravia (1928): Memoria administrativa,1926-1927, Gijón, Junta de Obras del Puerto de San Esteban.

Junta de Obras del Puerto de San Esteban de Pravia (1928): Memoria que manifiesta el estado y progreso de las obras del puerto de San Esteban de Pravia1926-1927, Gijón, Junta de Obras del Puerto de San Esteban.

MARÍN TOYOS, José (1930): Memoria del estado y progreso del puerto de San Esteban de Pravia1928-1929, San Esteban, Junta de Obras del Puerto de San Esteban.

 


LA ORIENTACIÓN DE LAS IGLESIAS Y CAPILLAS DE NUESTRO CONCEJO

Mientras que la orientación de las mezquitas hacia La Meca es un hecho ampliamente conocido, la de los templos cristianos suele pasar desape...