sábado, 11 de abril de 2026

LA CAPILLA NEOGÓTICA DE SAN ESTEBAN, HOY CENTRO CULTURAL “TITO FERNÁNDEZ”

En la entrada anterior, de 28 de marzo de 2026, de nuestro blog se mencionaba que el nuevo trazado de las vías, de subida a los cargaderos, realizado a principios del siglo XX, llevó consigo la demolición de algunas construcciones, entre las que se encontraba la antigua capilla dedicada al protomártir San Esteban, situada en la confluencia de las calles del Áncora y Suárez Inclán, un poco por encima del Chalet de Altamira.

Tal derribo hacía necesaria la construcción de una nueva capilla en el pueblo y, además, de mayor tamaño, más acorde al continuo crecimiento de población que se estaba viviendo en el proceso industrializador de San Esteban.

Una pequeña parte de los fondos para la edificación fue aportada por la Sociedad General de Ferrocarriles Vasco-Asturiana como indemnización por el derribo de la anterior capilla. Se constituyó una comisión para la construcción de la nueva formada por José Menéndez-Vigo Suárez, Jesús Palacios y Edmundo Díaz del Riego. El primero de ellos era el representante en San Esteban de la Sociedad Hullera Española, que no solo colaboró monetariamente en la edificación del nuevo templo, sino que dotó la creación de una capellanía en San Esteban que perduró hasta 1936 y que aportaba la retribución de un sacerdote que debía residir en San Esteban para atender los cultos.

Contribuyeron también con aportaciones dinerarias importantes José Tartiere y Santiago López, que eran, los dos, miembros del Consejo de Administración de la Compañía de Navegación Vasco-Asturiana.


Capilla primitiva de San Esteban. Boceto a lápiz de Cecilio Pla. Catálogo de Segre Subastas de 20 de septiembre de 2022.

La construcción de la nueva capilla, ubicada no lejos de la primitiva, pero en un lugar bastante más elevado, con una de las mejores vistas sobre la ría de San Esteban, siguió el proyecto, dentro de un estilo neogótico, del arquitecto de la Diócesis de Oviedo Remigio Pérez de la Sala y fue inaugurada el día 7 de agosto de 1910. Era y es, pues su estructura actual conserva básicamente la original, de una sola nave con dos sacristías laterales. En su altar estaba colocado un tríptico, en cuya tabla central Tomás García Sampedro reprodujo la obra titulada “Martirio de San Esteban”, de Juan de Juanes, del Museo del Prado.


Martirio de San Esteban”, obra de Juan de Juanes, de los fondos del Museo del Prado.

También las tablas laterales del tríptico fueron pintadas por el artista murense y representaban ángeles que adoraban a la Hostia y al Cáliz consagrados. En agosto de 1936 todo el retablo y el resto de las imágenes de la capilla fueron pasto del fuego y la capilla quedó desmantelada y sin signos religiosos. El 9 de septiembre del mismo año la capilla recibió unos quince cañonazos lanzados desde Ranón, que provocaron destrozos en paredes, tejado y pavimento. Aunque un grupo de fieles se encontraban en ella esperando la celebración de la misa, no se produjo ningún herido grave.

Terminada la guerra en Asturias en octubre de 1937, se limpió la iglesia de escombros y se reconstruyó para poder recuperar el culto en ella. Se instaló un nuevo retablo de madera realizado en el taller de Frutos Iglesias, de Muros, y se colocaron imágenes compradas o donadas. En 1943, gracias a una cuestación popular, se adquirió la imagen de la Virgen del Carmen, obra en madera de la mano del escultor asturiano Gerardo Zaragoza.

El 30 de septiembre de 1962 Segundo García de la Sierra, Arzobispo coadjutor de Oviedo, bendijo y consagró la nueva iglesia de San Esteban, la actual parroquia, siendo capellán de San Esteban José María Rivas Riera, que posteriormente se convertiría en párroco. Pretendía mantener la vieja capilla de La Peñuca como santuario de la Virgen del Carmen. Pero poco tiempo después la capilla fue entrando en un estado de abandono que la condujo a un estado ruinoso y duró varias décadas.

Su restauración comenzó en 2003 y en 2006 el Principado, su nuevo propietario, aprobó una inversión de 180.000 euros para su acondicionamiento interior. Desde La Ilustración Asturiana (véase el número 21, pág. 1) y por parte de la agrupación municipal independiente “Cambio Siglo XXI” se hicieron propuestas para que la capilla se convirtiera en un Museo de la Colonia de Artistas de Muros, pero esta iniciativa no llegó a verse nunca cumplida.

Se reinauguró finalmente el 21 de agosto de 2007 como sede de la II Escuela de Verano Rafael Altamira, organizada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, cuyo rector era Pedro González Trevijano, con un programa de actividades dedicadas al cine con el título “Asturias y el cine”.

Tiempo después la capilla, acondicionada para la realización de actividades culturales y exposiciones, recibió el nombre de Centro Cultural “Tito Fernández” en homenaje al cineasta natural de San Esteban. Esa inauguración oficial tuvo lugar el 26 de septiembre de 2009. En los últimos años ha sido sede de charlas, exposiciones y conciertos, como los celebrados bajo la denominación de “Viernes de música”, en los meses de verano.


Cartel explicativo de las obras de rehabilitación de la capilla instalado con motivo de su inauguración oficial como Centro cultural “Tito Fernández


Juan José García González – Javier García Alonso 


BIBLIOGRAFÍA:

Fuente de información fundamental para esta entrada ha sido el artículo:

Jardón Menéndez-Vigo, José, “La Capilla de Roque, Patrimonio, Arte y Devoción”, La Ilustración Asturiana (segunda época), 6, verano de 2002, pág. 4

Y también informaciones varias recogidas en los números 11, 21, 26, 27, y 46 de La Ilustración Asturiana en su segunda época.


sábado, 28 de marzo de 2026

EL PASO A NIVEL DE SAN ESTEBAN

La estructura actual de San Esteban estuvo condicionada por las vías de comunicación, bien fueran marítimas, fluviales, ferroviarias o por carretera. Hoy que ya no existe ni la Junta de Obras del Puerto ni la Sociedad General Vasco Asturiana, vamos a ver los motivos por los que ambos organismos sufragaron un puente que, pese al uso habitual desde hace casi 100 años, pasa desapercibido en nuestro día a día.

Hasta la llegada del ferrocarril a San Esteban, el pequeño muelle estaba situado alineado con los edificios de la antigua sastrería y del Hotel Francés, tal y como puede apreciarse en la siguiente fotografía, fechada en 1900.


El muelle era poco más que una pequeña explanada que llegaba hasta la antigua tienda de La Parra (hoy en día Vagamar). En esos nuevos terrenos ganados al mar, se construyó una nueva alineación de edificios que comenzaron a dedicarse a negocios vinculados al puerto en expansión. De izquierda a derecha de esa alineación de inmuebles, podemos ver las casas sobre las que más tarde se construyeron los edificios de El Marino y El Monterrey. No estaba construido aún el edificio de la esquina y que albergaría El Brillante. En la esquina derecha de la imagen, vemos el edificio en el que hasta no hace muchos años existió el bar La Nueva España.  Gracias a José Carlos Miranda sabemos que en dicho edificio ya tenía su bisabuelo Gumersindo un almacén de sal (alfolí) en 1881.

Si nos fijamos en el lado izquierdo de la fotografía, justo detrás del barco vemos cómo a la izquierda del edificio de La Sastrería (actual Decoración de interiores Carlos Antonio) existía aún agua y marismas. La construcción del ferrocarril en los primeros años del siglo XX obligó a rellenar y sanear dichos terrenos para poder colocar las vías del tren, ampliando los muelles hacia la Segunda Alineación, tal y como los conocemos hoy.


En esos terrenos desecados se construyó la antigua estación de tren, la cual estaba situada entre dos vías, una de ellas la que cruzaba por delante de la estación para llevar los vagones a lo largo del muelle de la 1ª Alineación, y otra por la que subían los vagones a los cargaderos, tal y como pueden verse en la anterior imagen.

Pese a que San Esteban en aquel momento no contaba con el gran número de viviendas con el que cuenta hoy en día, el nuevo trazado de subida a los cargaderos precisó la demolición de alguna construcción, como por ejemplo la antigua capillina de San Esteban, la cual estaba situada en la confluencia de las actuales calles del Áncora y Suárez Inclán.


El derribo de la capilla en los primeros años del siglo XX motivó la construcción dela nueva capilla de Roque, la cual fue inaugurada el 7 de agosto de 1910.

Las vías que subían a los cargaderos atravesaban el acceso al puerto en el lateral Oeste de El Brillante, lugar donde existía un paso a nivel. La Vasco Asturiana tenía en nómina tres vigilantes que trabajaban a turnos para controlar el paso de los trenes.


Según las estimaciones de la Junta de Obras del Puerto, por esa vía circulaban al día más de 50 convoyes de vagones de carbón, lo cual era sin duda un grave riesgo para los transeúntes y automóviles que comenzaban a rodar por las calles. Por ello se planteó la necesidad de buscar una solución al paso a nivel. Los ingenieros de la Junta de Obras valoraron en un primer momento construir un puente para que pasase el tren por encima de la carretera, pero desecharon esta opción por ser más difícil y costosa. Y es que, a tenor de la bajada de la carretera de Belmonte a San Esteban, resultaba más sencilla la construcción de un puente para que pasasen los coches por encima de las vías del tren.



La solución adoptada fue construir el actual puente situado al lado de la estación, lo cual obligóa subir la calle en cota 4 metros para que los vagones con un galibo máximo de 3.80 m pudieran pasar por debajo. Esta construcción provocó que la nueva calle se adosase a la fachada posterior de la estación, condenando las puertas y ventanas de la planta baja. En ese momento hubo que habilitar unas escaleras para bajar al andén.


El Vasco era el primer interesado en eliminar el paso a nivel y eliminar los sueldos de los tres vigilantes, por lo que colaboró en la construcción del puente con 50.000 pesetas de la época. Las 40.000 pesetas restantes que costó la obra las pagó la Junta de Obras del Puerto. Las obras comenzaron en abril de 1931 y duraron 8 meses en los que no se cortó el tráfico de carbón a los cargaderos.

Pero no solo la estación de tren se vio influida por la nueva rasante de la carretera, puesto que tanto el edificio de la sastrería como el anexo en el que estuvo instalado el Hotel Francés, vieron condicionada la planta baja, pasando a tener una especie de patio inglés.


Desde su construcción en 1931, el puente sirvió tanto de entrada como desalida del muelle, resultando estrecho para cruzarse dos vehículos, por lo que, en una profunda reordenación del tráfico del muelle en los años noventa, se volvió a habilitar el antiguo paso a nivel de El Brillante como salida del muelle.


Javier García Alonso - Juan José García González

 

Bibliografía:

Junta de Obras del Puerto de San Esteban, Memoria del estado y progreso del puerto de San Esteban de Pravia1930-1931, Oviedo, (1932).

MIRANDA COSTALES, José Carlos, Edificio La Nueva España, San Esteban, Facebook, 5 de septiembre de 2021, https://www.facebook.com/profile/100055173574221/search/?q=nueva%20espa%C3%B1a

Nauticosanesteban.com/galeria/antiguas


sábado, 14 de marzo de 2026

DON MARIO PENDÁS, PINTOR DE MUROS DE NALÓN

Traemos hoy a nuestro blog el recuerdo entrañable de un pintor que, sin ser natural de nuestro municipio, sintió por él tan gran admiración y afecto que llegó a crear con sus pinceles una notable cantidad de obras que recogen otros tantos rincones de nuestro paisaje. 


“Playa de Aguilar” 1975

Efectivamente, Mario Pendás, “don Mario Pendás” para quienes tuvimos la suerte de ser sus alumnos, era oriundo del vecino concejo de Pravia, donde nació el 15 de marzo de 1930.

Ejerció la docencia desde el curso 1962-1963 hasta el año 1993. Fue muchos años profesor de dibujo y de pintura en el Instituto de Pravia y en el Colegio San Luis de la misma localidad, donde, durante sus años de estudiante, había sido compañero de nuestro cineasta Tito Fernández. En esos centros pravianos muchos estudiantes de Muros y San Esteban pasamos por sus clases y de sus enseñanzas adquirimos, con mayor o menor éxito, los rudimentos del dibujo, tanto lineal como artístico, y las técnicas básicas de la pintura a la cera, a la acuarela, al óleo… Paciente con los fallos de sus alumnos, con un toque de color o un trazo de lápiz bien dados por él, corregía y daba expresión a un trabajo poco afortunado.

En los meses de verano, aprovechando las horas libres del mediodía, hacía un viaje rápido con su esposa y sus hijas a la playa de Aguilar “para dar un chapuzón”, como él mismo acostumbraba a decir. Con sus pinceles dejó de ella muchas estampas y también de la vecina playa de Xilo, como esta de 1976:



o esta otra de la Peña del Caballar, que también lo atraía con su poderosa fuerza:


Impartió docencia igualmente en el IES de La Luz (Avilés) y Virgen de la Encina (Ponferrada), así como en el Instituto Politécnico de Avilés. Asimismo, formó a profesores en “Didáctica de la expresión gráfica” en el Centro de Profesores de Villafranca del Bierzo.

Fue amigo de los pintores murenses Manolito Palacios y José Sotero y con ellos, manteniendo el espíritu plenairista que caracterizaba a los pintores de la Colonia de Artistas de Muros, salía con frecuencia a pintar del natural por los rincones más vistosos del concejo de Muros y sus alrededores, como este, titulado “Atalaya de Aguilar”, de 1979

o esta vista de “El Focarón” de 1977


En sus viajes a lo largo y ancho de la geografía española solía llevar el maletero de su coche bien provisto de sus útiles de pintura para plasmar en sus lienzos los lugares que le provocaban especial emoción, pero, de regreso a casa, volvía a recorrer los ya conocidos y queridos de su entorno cercano, los de Muros incluidos.

El crítico de arte Pepe Galiana, en La voz de Avilés de 9 de diciembre de 1978, con motivo de una exposición en la Caja de Ahorros de Avilés dice con acierto de su pintura:

“Caballete en ristre, va reteniendo –en breves lienzos- las impresiones de los puertos brumosos, los meandros de los ríos oscuros, como el padre Nalón, los cielos claros de la planicie o los plomizos empenachados de nubes de las cumbres astures, los verdores suaves y los soles melancólicos de la tierra nutriz, los astilleros en donde los viejos barcos van siendo solo historia.

Mario Pendás mira y pinta –con lealtad- todo cuanto tiene frente a sí, ve -con mirada certera- el tronco y la rama, el río y la fuente, sonríe al paisaje…”

Realizó diversas exposiciones de pintura y en el catálogo de las obras de su exposición en el Centro Asturiano de Madrid de 1980, en la que cosechó un gran éxito, o en la de mayo del 1977 celebrada en la Caja de Ahorros de Avilés pueden localizarse numerosas obras que remiten a puntos de nuestra geografía, principalmente costera: “La Guardada”, “El Garruncho”, “El Ordial” y varias de la playa de Aguilar:


Guiado por su pasión por la pintura al aire libre, fue uno de los creadores del Certamen de pintura al aire libre “San Miguel” en el año 1975, de la mano de la Sociedad Cultural y Deportiva de Agones (Pravia), que posteriormente pasó a organizar el Ayuntamiento de Pravia y del que este año se celebrará la LI edición. El jurado congregaba a pintores relevantes, como Favila, Marola, Santarúa, el acuarelista Julio Solís y el crítico de arte Nicomedes Santos (Pepe Galiana).

Sus obras forman parte de numerosas colecciones particulares y una de ellas está presente en el MUDDI, el Museo de Dibujo Julio Gavín «Castillo de Larrés» (Aragón). Un óleo suyo sobre lienzo titulado “Flamencos en Doñana” fue la imagen del mes de noviembre de 1989 del calendario publicado por el Centre Naturopa del Consejo de Europa.

Dice Pepe Galiana: “La pintura de Mario Pendás puede parecer sencilla, pero es posible que esta sencillez, esta manera de construir y concebir el paisaje, contenga en sus cuadros el secreto de ser tan gratos a los sentidos (…) Pendás es un poeta del paisaje, que lo concibe como dulce expresión, como alarde sentimental”.

Querríamos con estas líneas rendir un cumplido y afectuoso homenaje a uno de esos profesores que dejan una huella profunda en sus alumnos y no solo por su magisterio docente, sino también por su actitud y ejemplo como buenas personas.

“Autorretrato” Fdo. Mario Pendás (1987)


Juan José García González – Javier García Alonso


sábado, 28 de febrero de 2026

LOS SIETE RETRATOS DE JOSÉ ROBLES DE LA FAMILIA MENÉNDEZ-VIÑA DE SOMAO

El pasado día 7 de febrero el Museo del Pueblo de Asturias anunciaba en sus redes sociales que había adquirido para los fondos de la institución, con sede en Gijón, el retrato de una niña vestida de Primera Comunión. Se trata de María Josefa Menéndez Menéndez y el óleo sobre lienzo, de un tamaño considerable, (90 x 65 cm.) está firmado por José Robles en Somao en 1894.


Como sabemos, José Robles Martínez, formado en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, fue uno de los pintores integrantes de la Colonia de Artistas de Muros y uno de los más activos en ella. Por sus artículos periodísticos conocemos muchos datos de la historia de ese grupo artístico tan notable. El cuadro al que hacemos referencia está fechado en 1894, diez años después del inicio de la Colonia. Robles fue un buen paisajista y pintor de cuadros costumbristas, pero sin duda uno de sus principales intereses pictóricos fue el retrato, que le aportaba además algunos ingresos para sostener su economía familiar. En el catálogo de la biografía de este pintor realizada por José Tolívar se cuentan cuarenta y dos retratos de otras tantas personas pertenecientes bien a la aristocracia y burguesía acomodada de la época bien al ámbito familiar o de amistades del artista.

Robles pintó a María Josefa y a su hermana Juana, vestida también de Primera Comunión, el mismo año 1894 y dos años antes había pintado a su hermano, José.


Los tres eran hijos de José Menéndez Viña y de Encarnación Menéndez Grande, ambos retratados también por Robles y propietarios de la casona de Somao “El Noceo”.  José emigró a Cuba desde Gijón con solo doce años, según contó su nieta Rosario. Según la tradición, fue uno de los primeros naturales de Somao que se marchó a Cuba. Encontró trabajo en un almacén de alimentos en Caibarién, lugar donde, en pocos años, amasó su fortuna.


Cuando regresó de Cuba a su pueblo, contrajo matrimonio con su sobrina carnal Encarnación, hija de su hermano mayor Benito, que se había casado con Josefa Grande Carreño, perteneciente a dos de las familias de más larga historia en Muros. Establecido entre Oviedo y Somao, participó en diversas empresas, como la Sociedad General Vasco Asturiana e Industrial Asturiana.

Por línea paterna los tres hermanos Juana, María Josefa y José eran nietos de Juan Menéndez Díaz, conocido como Xuan Bou, también pintado por Robles, que lo hizo a partir de una fotografía, y de Ramona de la Viña Martínez, ambos de Somao.


El retrato de Xuan Bou puede verse a la derecha de la foto, encima del sofá

En la página de Facebook del Museo del Pueblo de Asturias nos cuentan que los retratos de niñas de Primera Comunión, según les informa Javier Barón, jefe de Conservación de pintura del siglo XIX del Museo del Prado, son frecuentes en pintores como Domingo Valdivieso, Joaquín Sorolla, Jules Bastien-Lepage, Picasso, María Blanchard y en Asturias también los hizo Augusto Junquera, pero son raros.

Con la incorporación a los fondos del Museo del Pueblo de Asturias del retrato de Robles de la niña María Josefa Menéndez el día de su Primera Comunión, que puede verse desde hace unos pocos días en la exposición permanente «La vida doméstica en Asturias, 1800-1965», tenemos la oportunidad de disfrutar de una obra ya catalogada, pero muy difícil de contemplar hasta ahora. Actualmente está colgado en la segunda planta del Museo, que comprende el periodo de 1880 a 1936, en la sección dedicada a «Religiosidad, ideas y noticias».

Juan José García González – Javier García Alonso


BIBLIOGRAFÍA:

Mencos, Eduardo; Bojstad, Anneli (1998) La gran aventura de los indianos, Barcelona, Lunwerg Editores.

Tolívar Faes, José (1984) José Robles, pintor de Asturias, Oviedo, Instituto de Estudios Asturianos

Muséu del Pueblud'Asturies / Museo del Pueblo de Asturias | Gijón | Facebook [Consultada el día 26 de febrero de 2026]

sábado, 14 de febrero de 2026

NALÓN PARTICIPA!

A finales de 2022 la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial presentó al concurso EUROPAN 17 el estuario del Bajo Nalón, donde equipos de jóvenes arquitectos menores de 40 años plantearían sus proyectos. Entre las propuestas presentadas, resultó ganadora la formulada por el equipo Atelier Bocamar, a quien a posteriori se le encargó por parte de la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos la realización de un Plan Territorial Especial de la zona.
Un Plan Territorial Especial (PTE) es un instrumento de ordenación del territorio cuyo fin es analizar y fijar las determinaciones urbanísticas en un ámbito que excede al de un municipio (Art. 38 y ss del TROTU y art. 44 y ss. del ROTU). En el caso particular que nos concierne, se ha optado por este instrumento para ordenar diversas zonas de San Esteban y L´Arena. Aunque el ámbito no está totalmente definido, a priori se plantea actuar en San Esteban en la explanada de Puerto Chico, en el dique del antiguo cargadero de tolvas y en la zona industrial de La Xunquera; mientras que en L´Arena se pretende actuar en la Playa de la Llama y en la zona del antiguo Gurugú.


Fotografía aérea donde se aprecian en color las 5 zonas que a priori forman el ámbito del Plan Territorial Especial

El pasado viernes 6 de febrero tuvo lugar en el Teatro Clarín de Soto del Barco la presentación de Nalón Participa!, un proceso participativo que antecede al propio PTE, y que busca conocer las opiniones y sugerencias de los habitantes del Bajo Nalón sobre el lugar en el que quieren vivir, trabajar o simplemente disfrutar.

Respecto de la forma, lo primero que cabe decir es que es de agradecer que la Administración y los redactores del plan consulten a los ciudadanos. Pese a que la normativa urbanística reconoce la participación ciudadana (art. 7 TROTU), ésta siempre se ha quedado corta en el acercamiento a la ciudadanía.

Estas consultas públicas buscan saber dónde queremos vivir, la forma en la que lo hacemos, las posibles mejoras de nuestro pueblo, etc. Y para eso, no se precisan conocimientos urbanísticos ni de ordenación del territorio, tan solo exponer y comentar nuestras ideas.

A lo largo de esta semana el equipo redactor ha realizado diversas actividades en ambos concejos para extraer información de la forma en la que vivimos y nos relacionamos en el Bajo Nalón. Si no habéis tenido oportunidad de asistir a ellas, aún estáis a tiempo de acudir este sábado 14 a las 12:30 en la Casa de Cultura de Muros y el domingo 15 en una visita colectiva a La Xunquera.


La simple conversación con estos cuatro chicos que derrochan afán e ilusión en su trabajo puede permitirles hacer un análisis certero de las debilidades y fortalezas de nuestro estuario que acabe redundando en futuras mejoras.

Si el tiempo o la distancia se lo impide a alguien, el equipo redactor tiene una web pública https://nalonparticipa.com/, perfil de Instagram @nalonparticipa y un email nalonparticipa@atelierbocamar.com,  adonde se pueden enviar las opiniones o propuestas al respecto.

La tramitación del Plan Territorial Especial es larga y cuenta con diversas fases: redacción, información pública y aprobación definitiva. Por tanto, el horizonte de finalización del plan será probablemente la próxima legislatura.

Respecto del fondo del asunto, el hecho de que el Principado de Asturias planteara la necesidad de realizar un Plan Territorial Especial debe hacernos reflexionar sobre los graves problemas con los que cuenta nuestro estuario y las gentes que en él vivimos. Este instrumento de ordenación del territorio se ha utilizado en Asturias en contadas ocasiones, y principalmente para ordenar y preservar el litoral asturiano. Entre San Esteban y L´Arena confluyen diversos problemas que precisan de una intervención autonómica y/o estatal.

No vamos a descubrir nada si decimos que a finales del siglo XIX este espacio era algo insólito en el panorama asturiano. En la gran ría del Nalón confluía belleza, naturaleza y paisanaje que inmortalizaron excepcionalmente los pintores de la Colonia de Muros y, posteriormente, también Joaquín Sorolla. Y Rubén Darío acudía en época estival a L´Arena, mientras en San Esteban se abrían restaurantes en los que podía comerse al estilo francés. Sin duda fue una época deslumbrante para el Bajo Nalón.

En los primeros años del siglo XX comenzó el desarrollo industrial de San Esteban hasta convertirlo en el puerto carbonero más característico del Norte de España. Como contrapartida, el río comenzó a arrastrar cada vez más residuos de los lavaderos y escombreras de carbón, las aguas empezaron a bajar más negras y en los márgenes del río se fueron depositando fangos y carbón.

Entre La Xunquera y la Playa de la Llama confluyen las aguas recogidas en la mitad del territorio asturiano, aguas que también arrastraron hasta aquí metales pesados según se desprende de estudios recientes publicados por la Universidad de Oviedo. Toda esta problemática medioambiental debe ser analizada para encontrar propuestas que mitiguen los daños en el futuro.



Por otro lado, el Nalón ha sido el elemento que ha estimulado desde hace cientos de años el asentamiento humano en San Esteban y L´Arena. Sin embargo, el río ha sido un límite físico que condiciona la forma de vida de nuestros pueblos.

Sin duda este Plan Territorial Especial busca paliar una deuda histórica con los concejos de Soto del Barco y Muros de Nalón. Por ello, animamos desde aquí a la colaboración tanto en el procedimiento de participación abierto actualmente, como posteriormente en la fase de consultas tras la aprobación inicial.

 

Javier García Alonso - Juan José García González

 

Bibliografía:

Decreto Legislativo 1/2004, de 22 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (TROTU).

Decreto 63/2022, de 21 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias (ROTU).

E. Garcia-Ordiales, J. Loredo, P. Cienfuego, S. Covelli, G. Flor-Blanco, G. Fontolan, N. Roqueñí, A. Ordoñez, G. Flor, Metales pesados y metaloides en sedimentos de las Marismas del Estuario del río Nalón (Norte de España), Comunicacoes Geologicas 102, 2015, 69-72.

García Ordiales, E.  Flor Blanco, Germán  Cienfuegos, P.  Rumayor, M.  Covelli, Stefano  Roqueñí Gutiérrez, Nieves  Díaz Somoano, M.  Loredo Pérez, Jorge  Flor Rodríguez, Germán Santos, Determinación de valores geoquímicos de fondo para la evaluación del enriquecimiento por metales y metaloides en los sedimentos estuarinos del Río Nalón (2016), Geotemas (Madrid) Núm. 16 Pág. 547-550.

Navarro García, V.(2018).Influencia antrópica en la evolución del relleno sedimetario del estuario del río Nalón [Trabajo Fin de Máster, Universidad de Oviedo]. RUO https://digibuo.uniovi.es/dspace/bitstream/handle/10651/47683/TFM_Violeta%20Navarro%20Garcia.pdf?sequence=8


 


sábado, 24 de enero de 2026

EL BRILLANTE DE SAN ESTEBAN. FUNDACIÓN Y PRIMEROS AÑOS

Hace unas semanas hablábamos en dos entradas de nuestro blog sobre la llegada del tren a San Esteban, allá por 1904. Ese mismo año se produjo otro acontecimiento relevante para la historia del pueblo: la apertura de “El Brillante”, un restaurante y poco más tarde también hotel, por la iniciativa de un vecino emprendedor donde los haya en aquel momento, Edmundo Díaz del Riego. Ambas empresas siguen siendo una realidad, tanto la línea de tren Oviedo-San Esteban, como el hotel, hoy denominado “Gran Hotel Boutique Brillante” que, tras unos años cerrado y posteriormente rehabilitado por otro empresario muy vinculado al municipio de Muros de Nalón, Fernando Artime, ha logrado convertirse, desde su reinauguración en 2021, en un referente de la mejor hostelería asturiana.

“Restaurante El Brillante en su ubicación y aspecto original”

En un número del año 1905 de la publicación periódica La Ilustración Asturiana, también fundada por Edmundo Díaz se hace una crónica sobre el hotel:

“El magnífico restaurant abierto hace un año en San Esteban de Pravia, está haciendo preparativos para la temporada de verano.

Al frente de la cocina continúa Pedro Francos, el famoso cocinero que sabe dar gusto al paladar más delicado.

Los que creían el año anterior que en EL BRILLANTE se daba de comer tan espléndidamente por acreditar la casa, verán ahora que, después de acreditada se da de comer mejor.

Y verán además que no se altera el precio del cubierto.

Por tres pesetas se sirve un almuerzo opíparo realmente: cuatro platos suculentos y abundantes, postres variados, vino del Marqués de Mudela… ¡y hasta helado, cuando la temperatura lo requiera!”.

En esta misma publicación se explican los motivos que llevaron a Edmundo Díaz a fundar el restaurante:

“EL BRILLANTE fue fundado, más que por negocio, por patriotismo.

Cuantas personas iban a San Esteban por contemplar aquella región, que es una de las más bellas de la tierra, marchaban de allí ponderando las excelencias del paisaje, pero lamentando al mismo tiempo que no hubiese dónde comer.

Y no faltó un hijo entusiasta de aquella hermosa comarca que, impulsado por el más puro altruismo, quiso complacer a los centenares de forasteros que un día y otro formulaban protestas muy razonadas.

Y él fue el que improvisó un alegre y limpio comedor a orillas del Nalón rumoroso, allí donde la tranquila superficie del río simula un espejo inmenso (…)

En una palabra, él fue quien, fundando EL BRILLANTE, dotó a San Esteban de lo único que aquel hermoso puerto necesitaba para ser el paraje más encantador de esta provincia, llamada con razón “Suiza Española”.”

Según sabemos por otra publicación, el jefe de cocina, al que se llamaba también Perico, era de origen vallisoletano y de él se decía que tenía manos de plata y que sabía complacer al gourmet más exigente. A la vista de alguno de los menús de la época que se conserva, debía de ser un experto cocinero especializado en cocina francesa, que parece era muy del gusto de las personas elegantes de la época. De hecho, en algunos selectos restaurantes era habitual dar a elegir a su clientela entre comida a la española o comida a la francesa.


Pie de foto: “Menú del “Hotel Francais” de principios del siglo XX con todos sus platos, efectivamente, en francés”

En un primer momento “El Brillante” se encontraba en un pequeño edificio adosado a otro que por entonces albergaba la imprenta donde se editaba el periódico “La Ilustración asturiana”.


Se conoce una foto del interior del restaurante en el que llama la atención el mobiliario Thonet tan típico en la época y las paredes recubiertas de espejos. Desde la terraza del restaurante cuando estaba en ese primer emplazamiento contempló Rubén Darío la procesión marinera de San Telmo. Él mismo lo cuenta en una interesante y detallada crónica de un día de fiesta:


“Yo partí a San Esteban, al restaurante El Brillante, que es de Edmundo Díaz, un “cherconfrère”, pues es director de una revista y escritor ameno. Allí almorcé en una terraza con vista a la ría, por donde debía pasar la procesión (…)

La procesión fue después del almuerzo. Desde donde yo estaba pude dominar todo el espectáculo. El panorama era delicioso, al amor de una fresca temperatura. Era una decoración de nacimiento; enfrente de mí, casitas blancas con techos rojos; allá, en la otra banda, casitas de “preseppio”, y la colina pintoresca y cultivada al fondo, al lado del Castillo y de La Arena. En La Arena divisaba ir y venir de gentes, mover de barcas, humo de cohetes. Y a este lado la población risueña; El Brillante en fiesta. El agua del Nalón que corre al mar, azulada, argentada. El cielo de cobalto, rejado de vellones, manchado de pinceladas de nieve. No lejos del lugar donde escribía mis apuntaciones, está la casa del profesor Altamira, el hombre grave y estudioso que sabe tantas cosas. Es un “cottage” rojo, con barandas blancas, con un jardincillo en que hay verdores apacibles, flores e higueras.

Suenan a lo lejos tres bombas. Va a comenzar la procesión (…) Aquí a mi lado, charlan las damas, con ese son dulce de la provincia, de que ha hablado el perspicuo Azorín. Y hay son de músicas sobre las aguas de la ría (…) En la procesión viene adelante un barco negro, florecido y risueño de banderas; y traeel estandarte, un gonfalón rojo y oro. Y en la embarcación en que pasa el santo, van sus vecinos notables, autoridades, curas con sus roquetes y sobrepellices. Y luego veo la muchedumbre que acompaña, y una bandera roja, y una cruz de plata. Y hay por todas partes alegría, la alegría de un día de regatas”.

Tras varios años en su primera ubicación, el hotel y restaurante El Brillante se trasladó a su segunda y definitiva sede, la que mantiene todavía hoy día, en la calle de Casto Plasencia. El primer edificio fue expropiado y demolido hacia 1930 por la Junta de Obras para poder ampliar la carretera del puerto.


Sin embargo, de aquella primitiva edificación todavía puede observarse un resto de su pared medianera en el jardincillo que hace esquina entre la calle de Casto Plasencia y la plaza de Altamira.


 Juan José García González – Javier García Alonso



sábado, 10 de enero de 2026

EL FERROCARRIL VASCO ASTURIANO

El desarrollo de las máquinas de vapor a lo largo del siglo XIX hizo aumentar el consumo de carbón. Al no existir suficiente producción nacional, se importaban cantidades de carbón, principalmente de Inglaterra. Con el fin de intensificar la extracción de carbón asturiano, en torno a 1890 se habían creado grandes empresas que explotaban cotos mineros en la cuenca del Caudal, como por ejemplo la “Sociedad Hullera Española” en la cuenca del río Aller, o “Hulleras de Turón” en la cuenca del río Turón. Citamos a modo de ejemplo estas dos grandes empresas por la gran trascendencia que van a tener en el embarque de carbónen el puerto de San Esteban durante las primeras décadas del siglo XX.

En un primer momento, la salida del carbón de estos valles de Mieres pensaba hacerse por el puerto de Gijón, aprovechando la nueva línea de ferrocarril desde Pola de Lena. Sin embargo, un grupo de empresarios vascos (con Víctor Chávarri a la cabeza) ya plantearon en 1894 la construcción de un ferrocarril de vía estrecha que habría de llegar a Artedo. Durante los cinco años que tardaron en crear la “Sociedad General Vasco Asturiana”, otros empresarios de origen francés habían comenzado a construir un ferrocarril entre Muniellos y San Esteban, yéndose a la quiebra la empresa cuando estaban a punto de finalizar la explanación de la vía entre Pravia y San Esteban. La bancarrota de la empresa francesa permitió a la Sociedad General Vasco Asturiana la subrogación en lo ya construido, para unir finalmente las cuencas mineras con San Esteban.


El nuevo ferrocarril a San Esteban no iba a ser solamente de mercancías, estando también pensado para el transporte de viajeros. De hecho, la primera línea que va a abrir al público El Vasco el 2 de agosto de 1904 es la que unía Oviedo (estación provisional de San Lázaro) y San Esteban, estando aún en construcción los ramales de Trubia a Ujo y Moreda, que no se inaugurarán hasta 1906.

Habrá que esperar hasta el 13 de agosto de 1906 para que los trenes lleguen a la hermosa estación de El Vasco de Oviedo de la Calle Jovellanos, demolida en 1989.El ferrocarril entre Oviedo y San Esteban se construyó en menos de 5 años, un tiempo récord dada la envergadura de la obra y los escasos medios técnicos de la época. En los 55 kilómetros de longitud que unen Oviedo y San Esteban fue necesaria la construcción de varios puentes de hierro, realizados artesanalmente a partir de piezas unidas por grandes remaches. Destacan por su belleza y envergadura el puente al lado de la antigua estación de Fuso de la Reina, de unos 80 metros de longitud y una altura cercana a los 20 metros; y el puente sobre el Nalón a las afueras de Forcinas con una longitud de 147 metros. Además de los puentes, también fue necesaria la construcción de diversos túneles excavados con las precarias técnicas de la época.

Esquema del puente anexo a la antigua estación de Fuso de la Reina

El trazado definitivo del ferrocarril fue realizado por Valentín Gorbeña (1855-1923), Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos de origen vasco, que había ganado gran experiencia en la construcción de ferrocarriles en Cantabria y País Vasco. Tras la construcción de las líneas de El Vasco, Gorbeña se convirtió en Director Técnico del Vasco Asturiano, quedando vinculado también a San Esteban al dar nombre a una de las dragas de la Junta de Obras del Puerto.

El trazado del ferrocarril aprovecha una topografía favorable para bajar desde una altitud de 400 metros de Mieres o los 232 metros de Oviedo, hasta el nivel del mar en San Esteban. Para ello, el trazado se realiza en su gran mayoría por el margen de las vegas de los ríos Caudal y Nalón, con lo que se consigue una leve inclinación sin apenas contrapendientes.

Pero la infraestructura de El Vasco no fue solamente la vía, sino que hubo que diseñar y construir otros elementos adyacentes como las estaciones o los almacenes y depósitos de agua para las locomotoras. Por este motivo, todas las estaciones de la línea tuvieron una arquitectura y estética similar, tal y como podemos apreciar en las siguientes imágenes.

De izquierda a derecha, las estaciones de Mieres, Trubia y San Esteban.

Hay constancia del funcionamiento de algunos trenes entre Oviedo y San Esteban ya en el mes de junio de 1904, llegando en uno de ellos la familia de José Menéndez Viña, que además de indiano oriundo de Somao y empresario asentado en Cuba, era consejero de la Sociedad General Vasco Asturiana. El 25 de julio de ese mismo año visitó San Esteban Segismundo Moret, político que ya había sido presidente del Congreso de los diputados y que poco tiempo después sería Presidente del Gobierno (Presidente del Consejo de Ministros).

Pocos días después, concretamente el 2 de agosto de 1904, tuvo lugar la apertura al público de la línea en ambos sentidos de circulación. En aquel momento se fijaron cuatro viajes diarios de San Esteban a Oviedo y de Oviedo a San Esteban, trayecto que duraba aproximadamente 2 horas. Salían al mismo tiempo de San Esteban y de Oviedo, realizando el cruce de los convoyes en la estación de Grado.

La salida del primer convoy de Oviedo en la madrugada del día 2 fue acompañada de cohetes y voladores. La locomotora iba engalanada con ramaje vistoso y en su interior viajaban figuras relevantes de la sociedad asturiana. El convoy fue recibido con gran algarabía en los lugares de Pravia y Santianes, donde se tiraron más de cien voladores de la época: “La concurrencia era numerosa. El entusiasmo indescriptible. Grandes y pequeños habitantes de la villa y de la aldea, niños y ancianos, señoritas y mamás, todos rivalizaban en mostrar su alegría ante el acontecimiento tan próspero para Asturias en general y muy especialmente para la comarca del caudaloso Nalón.  Los acordes de la música se dejaron oír en tan solemne momento

Las locomotoras que se utilizaron en el tráfico de mercancías fueron bautizadas con el nombre de los ríos; las primeras “Caudal” y “Nalón”, de las que sin duda algunos de nuestros vecinos se acordarán por la larga vida útil que tuvieron. A diferencia de las locomotoras de mercancías, a las dedicadas al tráfico de viajeros se las bautizó, en un primer momento, con nombres de las estaciones del recorrido: “Oviedo”, “Pravia”, “Grado”.

La apertura al público del ferrocarril Vasco Asturiano en 1904 fue un acontecimiento relevante para toda Asturias, que va a permitir dotar a San Esteban de mejoras en infraestructuras, servicios y economía.

La entrada de hoy es continuación de otra entrada anterior sobre la construcción del ferrocarril de Muniellos a San Esteban. Puede leerse en el siguiente enlace: https://historiamurosnombres.blogspot.com/2025/05/el-ferrocarril-san-esteban-i.html.

 

Javier García Alonso - Juan José García González

 

Bibliografía:

Ejemplares de El Carbayón. Años 1904 y 1906.

https://trenesytiempos.blogspot.com/2020/02/cronicas-de-la-via-estrecha-xcix-carbon.html. Consultado el 27/12/2025.

https://www.spanishrailway.com/ferrocarril-de-hulleras-de-turon/. Consultado el 27/12/2025.

https://www.elvalledeturon.net/historia/autores/rolando-diez/1890-nace-hulleras-del-turon-s-a. Consultado el 27/12/2025.

https://www.spanishrailway.com/ferrocarril-vasco-asturiano/. Consultado el 27/12/2025.

https://historiastren.blogspot.com/2021/01/el-tren-llega-collanzo-i.html. Consultado el 27/12/2025.

Cándano, Xuan, “Cien años desde la llegada del tren a San Esteban”, La Ilustración Asturiana, segunda época, nº 12, invierno de 2004, pág. 4-5.




LA CAPILLA NEOGÓTICA DE SAN ESTEBAN, HOY CENTRO CULTURAL “TITO FERNÁNDEZ”

En la entrada anterior, de 28 de marzo de 2026, de nuestro blog se mencionaba que el nuevo trazado de las vías, de subida a los cargaderos, ...