Este próximo miércoles acontecerá sobre nuestro concejo un suceso excepcional: un eclipse solar total, que por su infrecuencia ha levantado gran expectación. Desde 1905 no se producía un eclipse solar total en estas latitudes y, tristemente, será muy difícil que podamos ver el siguiente.
Los que ya tenemos algunos años recordamos el eclipse parcial que vivimos el 11 de agosto de 1999. Al no ser total, aquel día no pudimos percibir los fenómenos ópticos que ahora confiamos poder captar. La cobertura del Sol rondó el 80%, lo que nos permitió apreciar la sensación de oscuridad y el cambio en el comportamiento de los animales que nos rodeaban, siendo lo más significativo de aquel momento el comienzo del canto de los pájaros a medida que el Sol comenzaba a aparecer.
El eclipse de 1999 se produjo hacia el mediodía, con el Sol en lo alto, lo que facilitó la observación de sus efectos: una rápida disminución de luz, descenso de las temperaturas, cambios de presión, variación de los vientos, etc. En cambio, el eclipse del próximo miércoles sucederá en torno a las 20:30. Al estar el astro rey tan bajo (a unos 10º), se atenuarán los fenómenos que apreciamos en 1999. Además, a esa hora se pueden plantear dificultades atmosféricas como brumas marinas o nubes, que podrían complicar su observación debido a su cercanía con el horizonte. En el peor de los casos, si el cielo estuviera cubierto, quizás tengamos el consuelo de presenciar un firmamento rojizo, similar al de las clásicas puestas de Sol que solemos contemplar desde La Atalaya o el Espíritu Santo.
Esta altura del Sol también debemos tenerla en cuenta para la elección del lugar desde el que verlo. Como todos sabemos, debemos optar por lugares con horizonte despejado hacia el Oeste. En algunos ámbitos se ha recomendado la Playa de Aguilar como lugar de observación. Indudablemente, el paraje natural de Aguilar sería un gran escenario para el acontecimiento. Sin embargo, el hecho de contar con un escaso horizonte hacia el Oeste, producido por la altura delos acantilados, debería hacernos valorar otros lugares de observación dentro del concejo.
En rojo se muestra el esquema de
horizonte de la Playa de Aguilar, el cual es muy amplio tan solo en dirección
Norte.
En caso de querer verlo desde Aguilar, recomendamos colocarnos lo más cerca posible de El Náutico, tal y como hacen todos los asiduos de Aguilar en los meses de septiembre y octubre, evitando las tempranas sombras de la tarde.
No debemos olvidar observar el eclipse con gafas protectoras homologadas, las cuales deberían tener el certificado ISO 12312-2. Los oftalmólogos no cesan de avisarnos estos días de los riesgos de lesiones retinianas por la observación del Sol.
Una vez que el miércoles, a partir de las 19:30, estemos bien posicionados, con un cielo despejado y contando con las preceptivas gafas homologadas, ¿qué es lo que podríamos apreciar durante el eclipse?
Al igual que sucede en todos los eclipses solares, es previsible que apreciemos el apaciguamiento de los pájaros en la fase de oscurecimiento y la vuelta a la actividad a medida que vaya iluminándose. Sin embargo, al producirse el eclipse a una hora tan tardía, sería de esperar que no les afectase en exceso a los animales.
Visibilidad total y parcial del
eclipse. Fuente IGN.
Durante la fase de oscuridad el Sol no incidirá directamente sobre nuestro territorio al interponerse entre nosotros la Luna. No obstante, la oscuridad no será absoluta: en los horizontes Norte y Sur se percibirá el resplandor solar de las zonas adyacentes al recorrido de la sombra. Este fenómeno difiere de un atardecer convencional —donde la luz disminuye de forma gradual hacia el Oeste—, lo que puede generar una sensación inusual en estas latitudes.
Sin embargo, la gran diferencia con el eclipse de 1999 van a ser los efectos ópticos que se podrían apreciar si la meteorología nos respeta.
El mayor espectáculo será la corona solar, la cual observaremos tan pronto como llegue la oscuridad total. La potencia del Sol es tal que basta un destello mínimo para eclipsar la corona solar. Por ello, cuando desaparezca el último rayo solar, asistiremos a un prodigio visual único. Nuestra atención quedará atrapada por ese majestuoso anillo de fuego que abraza la silueta oscura de la Luna. Una transición mágica, como si un interruptor cósmico apagara la luz directa del día para activar un sutil resplandor de la Luna.
Simulación de la corona solar que
podríamos observar el miércoles 12 de agosto. Desarrollada por el Instituto de
Astrofísica de Canarias en colaboración con el grupo de investigación Predictive
Science Inc. (PSI, San Diego, California).
Durante los escasos 2 minutos de oscuridad total, será el único momento en el que podremos ver esa aureola solar de las capas más externas del Sol. La corona tiene en su perímetro diferentes tonos de intensidad debido al campo magnético solar.
Asimismo, durante la totalidad podrían avistarse protuberancias solares, descritas habitualmente como lenguas rojizas que brotan del astro rey. El Sol es una gigantesca esfera de plasma a millones de grados de temperatura en su corona, capaz de expulsar estas llamaradas que se extienden a lo largo de miles de kilómetros en el espacio.
En tonos rojizos las protuberancias
solares
Los astros no paran de moverse, por lo que tan pronto como aparezca el primer rayo de Sol por el otro lado de la Luna, dejaremos de percibir la corona solar.
Inmediatamente antes o después de la fase de totalidad se podrían percibir dos efectos ópticos: las perlas de Baily y el anillo de diamante.
El anillo de diamante ocurre cuando el primer o el último rayo de Sol produce un destello brillante sobre el borde oscuro de la Luna, simulando una joya resplandeciente.
Anillo de diamante
Las perlas de Baily constituyen un fenómeno similar, generado en este caso por la variable topografía de la Luna. Se manifiestan cuando la luz de Sol logra filtrarse por los profundos valles y cráteres de nuestro satélite.
Las perlas de Baily varían en cada eclipse.
Actualmente, la visibilidad del eclipse en nuestro concejo dependerá de las condiciones meteorológicas. Aun así, os recordamos los horarios clave: a las 19:30 la Luna comenzará a cubrir el disco solar, iniciando una fase parcial que se prolongará casi una hora. A las 20:26 se alcanzará la totalidad, un periodo de oscuridad completa que durará poco menos de dos minutos. Posteriormente, el Sol reaparecerá de forma gradual durante 50 minutos hasta las 21:20, dando paso al ocaso definitivo a las 21:32. Dado que el fenómeno ocurrirá a muy baja altura, os aconsejamos buscar un punto de observación elevado y con el horizonte totalmente despejado hacia el Oeste para evitar que las montañas u obstáculos oculten el final del eclipse.
Desde nuestro blog, esperamos que lo disfrutéis como lo que es, un momento único de los miles de instantes irrepetibles que tenemos en nuestro día a día.
Javier García Alonso - Juan José García González
Bibliografía:
“Del primer contacto a las perlas de Baily para llegar a la corona, las cuatro fases del Eclipse Total de Sol”, blog del Instituto de Astrofísica de Canarias IAC, https://www.iac.es/es/blog/vialactea/2026/07/del-primer-contacto-las-perlas-de-baily-para-llegar-la-corona-las-cuatro-fases-del-eclipse-total-de [22/07/2026]
Visor Eclipse 2026 (Ministerio de Ciencia, innovación y universidades. https://visor.trioeclipses.es/#ign
Simulador heywhatsthat. https://www.heywhatsthat.com/







Excelente artículo. De todos los artículos que he leído sobre este tema, éste es el que mejor lo explica. Mi más sincera enhorabuena. Lo difundiré entre mis amigos. Muchas gracias.
ResponderEliminarMagnifico articulo.
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