El desarrollo de las
máquinas de vapor a lo largo del siglo XIX hizo aumentar el consumo de carbón. Al
no existir suficiente producción nacional, se importaban cantidades de carbón,
principalmente de Inglaterra. Con el fin de intensificar la extracción de
carbón asturiano, en torno a 1890 se habían creado grandes empresas que explotaban
cotos mineros en la cuenca del Caudal, como por ejemplo la “Sociedad Hullera
Española” en la cuenca del río Aller, o “Hulleras de Turón” en la cuenca del
río Turón. Citamos a modo de ejemplo estas dos grandes empresas por la gran
trascendencia que van a tener en el embarque de carbónen el puerto de San
Esteban durante las primeras décadas del siglo XX.
En un primer momento, la
salida del carbón de estos valles de Mieres pensaba hacerse por el puerto de
Gijón, aprovechando la nueva línea de ferrocarril desde Pola de Lena. Sin
embargo, un grupo de empresarios vascos (con Víctor Chávarri a la cabeza) ya
plantearon en 1894 la construcción de un ferrocarril de vía estrecha que habría
de llegar a Artedo. Durante los cinco años que tardaron en crear la “Sociedad
General Vasco Asturiana”, otros empresarios de origen francés habían comenzado
a construir un ferrocarril entre Muniellos y San Esteban, yéndose a la quiebra la
empresa cuando estaban a punto de finalizar la explanación de la vía entre
Pravia y San Esteban. La bancarrota de la empresa francesa permitió a la
Sociedad General Vasco Asturiana la subrogación en lo ya construido, para unir finalmente
las cuencas mineras con San Esteban.
El nuevo ferrocarril a San Esteban no iba a ser solamente de mercancías,
estando también pensado para el transporte de viajeros. De hecho, la primera línea
que va a abrir al público El Vasco el 2 de agosto de 1904 es la que unía Oviedo
(estación provisional de San Lázaro) y San Esteban, estando aún en construcción
los ramales de Trubia a Ujo y Moreda, que no se inaugurarán hasta 1906.
Habrá que esperar hasta el 13 de agosto de 1906 para que los trenes lleguen
a la hermosa estación de El Vasco de Oviedo de la Calle Jovellanos, demolida en
1989.El ferrocarril entre Oviedo y San Esteban se construyó en menos de 5 años,
un tiempo récord dada la envergadura de la obra y los escasos medios técnicos
de la época. En los 55 kilómetros de longitud que unen Oviedo y San Esteban fue
necesaria la construcción de varios puentes de hierro, realizados artesanalmente
a partir de piezas unidas por grandes remaches. Destacan por su belleza y
envergadura el puente al lado de la antigua estación de Fuso de la Reina, de
unos 80 metros de longitud y una altura cercana a los 20 metros; y el puente
sobre el Nalón a las afueras de Forcinas con una longitud de 147 metros. Además
de los puentes, también fue necesaria la construcción de diversos túneles
excavados con las precarias técnicas de la época.
Esquema del puente anexo a la antigua
estación de Fuso de la Reina
El trazado definitivo del ferrocarril fue realizado por Valentín Gorbeña
(1855-1923), Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos de origen vasco, que había
ganado gran experiencia en la construcción de ferrocarriles en Cantabria y País
Vasco. Tras la construcción de las líneas de El Vasco, Gorbeña se convirtió en
Director Técnico del Vasco Asturiano, quedando vinculado también a San Esteban
al dar nombre a una de las dragas de la Junta de Obras del Puerto.
El trazado del ferrocarril aprovecha una topografía favorable para bajar
desde una altitud de 400 metros de Mieres o los 232 metros de Oviedo, hasta el
nivel del mar en San Esteban. Para ello, el trazado se realiza en su gran
mayoría por el margen de las vegas de los ríos Caudal y Nalón, con lo que se
consigue una leve inclinación sin apenas contrapendientes.
Pero la infraestructura de El Vasco no fue solamente la vía, sino que
hubo que diseñar y construir otros elementos adyacentes como las estaciones o
los almacenes y depósitos de agua para las locomotoras. Por este motivo, todas
las estaciones de la línea tuvieron una arquitectura y estética similar, tal y
como podemos apreciar en las siguientes imágenes.
De izquierda a derecha, las estaciones de
Mieres, Trubia y San Esteban.
Hay constancia del funcionamiento de algunos trenes entre Oviedo y San
Esteban ya en el mes de junio de 1904, llegando en uno de ellos la familia de
José Menéndez Viña, que además de indiano oriundo de Somao y empresario
asentado en Cuba, era consejero de la Sociedad General Vasco Asturiana. El 25
de julio de ese mismo año visitó San Esteban Segismundo Moret, político que ya
había sido presidente del Congreso de los diputados y que poco tiempo después
sería Presidente del Gobierno (Presidente del Consejo de Ministros).
Pocos días después, concretamente el 2 de agosto de 1904, tuvo lugar la
apertura al público de la línea en ambos sentidos de circulación. En aquel
momento se fijaron cuatro viajes diarios de San Esteban a Oviedo y de Oviedo a
San Esteban, trayecto que duraba aproximadamente 2 horas. Salían al mismo
tiempo de San Esteban y de Oviedo, realizando el cruce de los convoyes en la
estación de Grado.
La salida del primer convoy de Oviedo en la madrugada del día 2 fue
acompañada de cohetes y voladores. La locomotora iba engalanada con ramaje
vistoso y en su interior viajaban figuras relevantes de la sociedad asturiana.
El convoy fue recibido con gran algarabía en los lugares de Pravia y Santianes,
donde se tiraron más de cien voladores de la época: “La concurrencia era numerosa. El entusiasmo indescriptible. Grandes y
pequeños habitantes de la villa y de la aldea, niños y ancianos, señoritas y
mamás, todos rivalizaban en mostrar su alegría ante el acontecimiento tan
próspero para Asturias en general y muy especialmente para la comarca del
caudaloso Nalón. Los acordes de la
música se dejaron oír en tan solemne momento”
Las locomotoras que se utilizaron en el tráfico de mercancías fueron
bautizadas con el nombre de los ríos; las primeras “Caudal” y “Nalón”, de las que
sin duda algunos de nuestros vecinos se acordarán por la larga vida útil que
tuvieron. A diferencia de las locomotoras de mercancías, a las dedicadas al
tráfico de viajeros se las bautizó, en un primer momento, con nombres de las
estaciones del recorrido: “Oviedo”, “Pravia”, “Grado”.
La apertura al público del ferrocarril Vasco Asturiano
en 1904 fue un acontecimiento relevante para toda Asturias, que va a permitir
dotar a San Esteban de mejoras en infraestructuras, servicios y economía.
La entrada de hoy es continuación de otra entrada anterior sobre la
construcción del ferrocarril de Muniellos a San Esteban. Puede leerse en el
siguiente enlace: https://historiamurosnombres.blogspot.com/2025/05/el-ferrocarril-san-esteban-i.html.
Javier García Alonso - Juan José García González
Bibliografía:
Ejemplares de El Carbayón. Años 1904 y 1906.
https://trenesytiempos.blogspot.com/2020/02/cronicas-de-la-via-estrecha-xcix-carbon.html. Consultado el 27/12/2025.
https://www.spanishrailway.com/ferrocarril-de-hulleras-de-turon/. Consultado el 27/12/2025.
https://www.elvalledeturon.net/historia/autores/rolando-diez/1890-nace-hulleras-del-turon-s-a. Consultado el 27/12/2025.
https://www.spanishrailway.com/ferrocarril-vasco-asturiano/. Consultado el 27/12/2025.
https://historiastren.blogspot.com/2021/01/el-tren-llega-collanzo-i.html. Consultado el 27/12/2025.
Cándano, Xuan, “Cien años desde la llegada del tren a San Esteban”, La Ilustración Asturiana, segunda época, nº 12, invierno de 2004, pág. 4-5.




Mi abuelo Lucio Amunategui Aguirre fue socio fundador del ferrocarril Vasco Asturiano y vino de Bilbao a principios del siglo XX para el diseño y construcción de los puentes de la vía Oviedo-San Esteban.
ResponderEliminarGracias por compartir con nosotros la historia de vuestra familia.
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